El Gobierno profundizó la reestructuración de la Administración Pública Nacional con una serie de cambios que fortalecen el rol de la Jefatura de Gabinete, encabezada por Diego Santilli. A través de nuevas resoluciones publicadas en el Boletín Oficial, el Ejecutivo no solo delegó la administración de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) en el vicejefe de Gabinete del Interior, Gustavo Coria, sino que también trasladó bajo esa órbita organismos estratégicos como el Enacom, Arsat, el Correo Oficial y la Agencia de Acceso a la Información Pública (AAIP).
La decisión de delegar la gestión de los ATN quedó formalizada mediante la Resolución 64/2026. De esta manera, Santilli transfirió a Coria la facultad de asignar los fondos destinados a asistir a las provincias ante emergencias o desequilibrios financieros, con el objetivo de agilizar los procedimientos administrativos.
En los considerandos de la resolución, el Gobierno sostuvo que la medida busca garantizar «los principios de legalidad, eficacia, celeridad, economía y sencillez del procedimiento administrativo», y la calificó como «conveniente y oportuna».

Los Aportes del Tesoro Nacional, regulados por la Ley 23.548 de Coparticipación Federal, constituyen una herramienta utilizada por el Poder Ejecutivo para asistir financieramente a las provincias en situaciones excepcionales. Hasta la eliminación del Ministerio del Interior, su distribución era una atribución exclusiva de esa cartera.
Con la reorganización impulsada por el Decreto 571/2026, las funciones del ex Ministerio del Interior fueron absorbidas por la Jefatura de Gabinete, que ahora cuenta con dos vicejefaturas: una General y otra del Interior. En ese esquema, Coria quedó al frente de la administración operativa de los recursos destinados a las provincias.
El funcionario es uno de los principales colaboradores de Santilli. Llegó al Gobierno cuando el ex diputado nacional asumió como ministro del Interior y continuó en funciones tras la reorganización administrativa. Anteriormente había integrado el gabinete de Horacio Rodríguez Larreta en la Ciudad de Buenos Aires, donde fue jefe de Gabinete del Ministerio de Seguridad y, posteriormente, ministro de Seguridad y Justicia.

La concentración de funciones en la Jefatura de Gabinete también alcanzó a áreas estratégicas vinculadas a las comunicaciones y la tecnología. El Gobierno dispuso que el Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), la empresa estatal Arsat y el Correo Oficial de la República Argentina dejen de depender de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología para pasar directamente a la órbita de la Jefatura de Gabinete.
La misma decisión se adoptó con la Agencia de Acceso a la Información Pública (AAIP), que también pasó a depender directamente del área conducida por Santilli.
En paralelo, la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología quedó bajo la recientemente creada Vicejefatura de Gabinete encabezada por Guillermo Ignacio Devitt. La dependencia, conducida por Darío Genua, mantendrá sus cuatro subsecretarías y continuará administrando organismos como el Conicet, la Conae, la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (Anpidti) y el Centro Nacional de Ciberseguridad, además de la empresa estatal VENG S.A.
Otro de los decretos publicados, el 581/2026, completó la reestructuración del esquema de comunicación del Gobierno nacional. La Secretaría de Vocería Presidencial absorbió la Subsecretaría de Comunicación y Actos de Gobierno y quedó integrada por la Unidad Gabinete de Asesores y la Subsecretaría de Discurso, Monitoreo y Comunicación Digital.

Por su parte, la Secretaría de Comunicación y Medios incorporó las subsecretarías que pertenecían a la ex Secretaría de Comunicación y Prensa, además de sumar la Subsecretaría de Análisis y Planificación de Gobierno y la Dirección de Dictámenes de Comunicación y Prensa.
Con esta reorganización, el área encabezada por Fabián Fernández quedó conformada por cuatro subsecretarías: Coordinación Administrativa y Legal; Prensa y Actos de Gobierno; Comunicación y Medios Públicos; y Análisis y Planificación de Gobierno. Bajo su órbita también quedaron Radio y Televisión Argentina (RTA), la Agencia de Publicidad del Estado y Contenidos Artísticos e Informativos.
Las modificaciones consolidan a la Jefatura de Gabinete como uno de los principales centros de decisión del Gobierno nacional, concentrando competencias que anteriormente estaban distribuidas entre distintos ministerios y secretarías, especialmente en la relación con las provincias, las telecomunicaciones, las empresas públicas y áreas sensibles de la administración estatal.
AL/CM










