El ministro de Economía, Luis Caputo, volvió a apuntar contra el kirchnerismo y, en particular, contra el gobernador bonaerense Axel Kicillof, durante su exposición en el CFO Summit 2026, organizado por El Cronista. En medio de sus definiciones sobre la economía y el escenario electoral de 2027, afirmó: “El kirchnerismo es el infierno y Kicillof es el anticristo, así está visto realmente”.
Caputo vinculó sus dichos con las preocupaciones que, según sostuvo, existen entre inversores y empresarios ante la posibilidad de un cambio de signo político en las próximas elecciones presidenciales. “Hay que desmitificar el temor político que tienen algunos que hoy está generando en mucha gente, en muchos tomadores de decisión, una especie de retracción a la inversión”, planteó. Y agregó: “Nosotros no esperamos un 2027 como el que el periodismo dice o como algunos colegas dicen. Pero nos preparamos como si pudiera ser. Es lo que corresponde. Esa es nuestra responsabilidad”.
En ese contexto, el ministro también se refirió específicamente a Kicillof y al impacto que podría tener una eventual vuelta del peronismo al poder. “Hay sectores que retraen la inversión. (Axel) Kicillof es el anticristo. En ese caso, el escenario es tan malo que tiene impacto”, sostuvo. Además, afirmó sobre el gobernador bonaerense: “Quiere a la gente pobre” y “le molesta que la gente viaje al exterior”, según las declaraciones reproducidas tras su exposición.

Otro de los ejes de la presentación fue el escenario cambiario de cara a 2027. Caputo aseguró que el Gobierno tiene herramientas para evitar una fuerte volatilidad del dólar durante el año electoral y fue categórico al señalar: “No esperamos volatilidad cambiaria, pero sí nos preparamos como si fuera a pasar. No espero un año volátil”. Entre los argumentos que presentó mencionó que la Argentina se encuentra en “los niveles más bajos históricos de la base monetaria” y que “la cantidad de pesos es limitada”.
En la misma línea, el funcionario destacó que durante el último año se logró “alargar los vencimientos de la deuda en pesos, que pasó a post elecciones de 15% a un nivel cercano al 45%”. También aseguró que “ahora no sólo hay dólares para las empresas y para recomponer reservas del Banco Central, sino para que la gente pueda comprar y las empresas cubrir sus necesidades”, mientras que la “posición de futuros” se encuentra, según afirmó, “prácticamente en cero”.
Caputo también dedicó parte de su exposición a quienes reclaman una devaluación del peso. “Los que piden una devaluación son momias o miserables que solo piensan en sí mismos y quieren una Argentina pobre donde puedan pagar salarios pobres, con una economía cerrada así la gente les subsidia los precios de venta y juegan a ser megaempresarios”, lanzó. El ministro rechazó así que una depreciación del peso sea el camino para mejorar la competitividad.
“La competitividad no viene por devaluar”, sostuvo Caputo, quien planteó como alternativa una reducción de costos a partir de “menores impuestos, menores regulaciones” y un menor costo financiero. Según su explicación, el objetivo del Gobierno es alcanzar “salarios competitivos” y mejorar la productividad sin recurrir a una devaluación que reduzca los salarios medidos en dólares. También defendió la continuidad del programa económico y descartó la implementación de un “plan platita”, al afirmar que “no funciona”.
Finalmente, el ministro volvió sobre la inflación, la estabilidad y el escenario político. Aseguró que “en todo proceso de estabilización la convergencia a los niveles internacionales lleva su tiempo” y afirmó: “No tenemos la menor duda que si seguimos con estas políticas lo vamos a lograr”. En relación con las elecciones de 2027, cerró con otra definición política: “A mí me parece que la mayoría de la gente no va a votar volver al pasado”.
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