El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, profundizó su construcción política a nivel nacional durante una visita a Jujuy, donde combinó actividades institucionales con un acto partidario en la localidad de Palpalá. En ese marco, recibió el respaldo de dirigentes del peronismo jujeño a una eventual candidatura presidencial para 2027, mientras volvieron a quedar expuestas las tensiones internas del Partido Justicialista provincial y las diferencias entre los distintos sectores del peronismo nacional. La actividad se desarrolló en el Club Altos Hornos Zapla, donde la militancia recibió al mandatario bonaerense con cánticos de “se siente, se siente, Axel presidente”.
La visita comenzó con una reunión institucional con el gobernador radical Carlos Sadir, con quien Kicillof firmó un convenio marco de cooperación entre ambas provincias en materia de salud, educación, seguridad, ciencia y tecnología. Durante el encuentro, el bonaerense destacó la importancia del diálogo entre espacios políticos diferentes y afirmó: “En democracia, pensar distinto no puede convertirnos en enemigos”. Posteriormente, se trasladó a Palpalá, donde suscribió otro acuerdo con el intendente Rubén Eduardo Rivarola y recorrió el Centro de Investigación y Desarrollo en Materiales Avanzados y Almacenamiento de Energía de Jujuy (CIDMEJu), dedicado a investigaciones vinculadas con el litio y las energías renovables.
Sin embargo, el tramo político de la jornada estuvo marcado por el respaldo explícito de la dirigencia peronista jujeña a la proyección nacional de Kicillof. El intendente Rivarola y su padre, Rubén Armando Rivarola, diputado provincial y jefe del bloque peronista en la Legislatura, encabezaron el acto y expresaron su apoyo al gobernador bonaerense. En ese contexto, el legislador lo señaló como futuro presidente y recordó que Jujuy fue el escenario de un acto de lanzamiento de Néstor Kirchner. “Usted va a ser el próximo presidente”, manifestó ante la militancia.
A su vez, el encuentro dejó en evidencia las disputas por la conducción del justicialismo provincial, intervenido desde 2023. Durante su discurso, Rubén Armando Rivarola cuestionó a la senadora nacional Carolina Moisés, enfrentada con su sector por el control partidario y vinculada políticamente con el gobernador salteño Gustavo Sáenz. En ese sentido, reclamó que sean los afiliados quienes definan la conducción mediante elecciones internas y sostuvo: “Basta de dedo, basta de intervenciones”. De esta manera, el acto también funcionó como escenario para expresar las diferencias que atraviesan al peronismo jujeño.

Críticas al gobierno de Milei
Por su parte, Kicillof aprovechó la convocatoria para cuestionar la gestión del presidente Javier Milei y advertir sobre las consecuencias de sus políticas en los trabajadores, la producción y las economías regionales. El mandatario bonaerense calificó el resultado de las promesas electorales libertarias como “la estafa electoral más grande de la historia” y sostuvo que la situación económica de las provincias está vinculada con las decisiones del Gobierno nacional. En esa línea, afirmó: “En Argentina nadie se salva solo, no hay solución de ninguna provincia sin que cambie la política nacional”.
Asimismo, responsabilizó a la administración libertaria por la reducción de recursos destinados a los gobiernos provinciales y municipales. Según expresó, el Ejecutivo nacional “extorsiona, seca y saca recursos” y luego espera que intendentes y gobernadores resuelvan las dificultades económicas y sociales. Frente a ese escenario, planteó la necesidad de construir una alternativa política basada en la producción, el trabajo, la educación, la salud y la soberanía nacional, con una mayor articulación federal y participación del Estado en el desarrollo económico.
En otro tramo de su intervención, el gobernador se refirió al potencial del litio jujeño y remarcó que la explotación de los recursos naturales debe estar acompañada por inversiones en ciencia, tecnología, empleo y valor agregado nacional. De este modo, vinculó la realidad productiva de la provincia con su propuesta de desarrollo para el país y defendió un modelo económico que priorice la industrialización y el aprovechamiento de los recursos estratégicos.
Finalmente, Kicillof volvió a destacar el papel de la militancia como herramienta de construcción política frente al poder económico y tecnológico de sus adversarios. “Nos dicen que manejan las redes, que manejan los algoritmos, que manejan los recursos tecnológicos, económicos y financieros. Yo le quiero contestar con el arma más poderosa, con la fuerza más grande que hay, que se llama la militancia del pueblo”, expresó.
En el cierre, reforzó su posicionamiento de cara al escenario electoral de 2027 y aseguró: “No vamos a un experimento más. Vamos a un gobierno de Argentina que sea un gobierno productivo, un gobierno federal, que sea un gobierno soberano y que sea un gobierno patriota”. La jornada concluyó con una nueva señal de su proyección nacional, sintetizada en la frase con la que despidió a los presentes: “Cuenten conmigo”.
GLF









