El líder de la oposición rusa Alexéi Navalni fue encontrado muerto en la celda que ocupaba. El Gobierno ruso informó que su fallecimiento se debió a causas naturales. Dos años después, un informe médico realizado por los gobiernos de Gran Bretaña, Francia, Alemania, Suecia y Países Bajos concluyó que lo que mató a Nalvani fue un arma química: el veneno de la rana dardo dorada, oriunda de Ecuador.
La rana dardo dorada (Phyllobates terribilis) es la más venenosa de su tipo. Pequeña -mide sólo cinco centímetros- almacena en su piel una sustancia tóxica, la epibatidina. Esa toxina bloquea la transmisión de los impulsos nerviosos, causando parálisis muscular y, en última instancia, la muerte por paro respiratorio.
Alexéi A. Navalni fue un abogado, activista y preso político en Rusia. Estaba, por ejemplo, a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo. Hasta que lo encarcelaron, en 2024, promovía cambios desde su partido político, Rusia del futuro. Acusó hasta su muerte a Vladimir Putin, presidente de Rusia, de corrupción. El 22 de marzo de 2022, Nalvani fue condenado a una pena de nueve años por «fraude y desacato a tribunales rusos».
El juicio es considerado como un fraude por numerosos países. Aún así Nalvani cumplía su condena en una presión llamada Lobo Polar, por estar ubicada cerca del círculo polar ártico. Cuando estaban a punto de cumplirse dos años de encierro, el Servicio Federal Penitenciario de la Federación de Rusia informó de su muerte. La versión oficial fue «causas naturales».

Pero un informe elaborado Gran Bretaña, Francia, Alemania, Suecia y Países Bajos contradice esa versión. En un comunicado conjunto emitido por los Ministerios de Asuntos Exteriores de esos países, informaron que hay indicios de que Nalvani fue «probablemente envenenado por una toxina encontrada en una rana sudamericana».






