Con la escalada del conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán cooptando la agenda mundial, Javier Milei recibió esta mañana en la Quinta de Olivos al embajador estadounidense en Argentina, Peter Lamelas. Decidido a mantener un alineamiento absoluto con la administración de Donald Trump y su política internacional, el presidente organizó el cónclave con el enviado estadounidense para profundizar las relaciones bilaterales entre ambos países.
El encuentro entre el embajador y el presidente se extendió cerca de dos horas y, pese a que desde presidencia dejaron trascender sobre la reunión, hasta el momento del cierre de esta nota no se publicaron fotos ni comunicados oficiales. La cumbre, en tanto, se enmarcó en la reciente liberación del gendarme argentino, Nahuel Gallo, detenido en Venezuela por 448 días. Durante las últimas horas, se especuló sobre el rol de Estados Unidos en las complicaciones por las negociaciones sobre la extradición del joven cabo, sin embargo ni desde la embajada ni desde la Casa Rosada se mostraron dispuestos a hondar en el tema.
Respecto a la situación en Medio Oriente, desde el gobierno nacional afirmaron que las alertas de seguridad siguen vigentes, tal como ocurre en Estados Unidos. Uno de los puntos rubricados en el acuerdo comercial que negoció el canciller, Pablo Quirno, advierte una «paridad» en la adopción de políticas internacionales, por lo que el estado nacional no podría desentenderse ni aunque quisiera. “Si Estados Unidos adopta una medida fronteriza u otra acción comercial y consideran que es relevante para proteger su seguridad económica o nacional, la Argentina adoptará una medida con un efecto similar”, advierte el texto.

Pese a la concordancia entre ambos países, fuentes del oficialismo dejaron trascender que no están en los planes del Ejecutivo formar parte de la guerra ni colaborar con EEUU en el envío de armas. La justificación que daban por estas horas en Casa Rosada era la «experiencia» del país en atentados terroristas motorizados por Irán. A ello, además, se sumó la decisión del país islámico de nombrar al general de brigada Ahmad Vahidi nuevo comandante en jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. El miembro del ejército iraní fue acusado por el entonces fiscal Alberto Nisman como uno de los autores intelectuales del atentado en la AMIA en 1994.
Más allá de la negativa de colaborar, el país mantendrá su concordancia política con Estados Unidos. La próxima semana, en tanto, se llevará adelante entre el 9 y el 12 de marzo la Argentina Week en Nueva York, en la que el presidente pretende montar una vidriera para las empresas argentinas que tendrán sus propios representantes en el edificio del JP Morgan, encargados de organizar el evento junto al embajador Alec Oxenford. El presidente tiene previsto dar un discurso a las 10 am en el JP Morgan Chase Tower, donde reafirmará su política económica y mostrará el atractivo inversor que tiene el país.
Junto a él se espera que viajen un puñado de gobernadores aliados, que irán con la intensión manifiesta de conseguir inversiones directas a sus provincias. Hasta el momento del cierre de esta nota, los mandatarios que confirmaron su asistencia son Alfredo Cornejo (Mendoza); Ignacio Torres (Chubut); Marcelo Orrego (San Juan); Claudio Vidal (Santa Cruz); Rolando Figueroa (Neuquén); Raúl Jalil (Catamarca); Carlos Sadir (Jujuy); Gustavo Sáenz (Salta).






