A poco más de un mes del comienzo de la guerra que enfrenta a Estados Unidos e Israel con Irán, la última semana estuvo marcada por ataques, así como por repercusiones a escala global por las consecuencias del conflicto.
El presidente Donald Trump dijo en Truth Social que Estados Unidos podría «abrir fácilmente el estrecho de Ormuz, tomar el petróleo y hacer una fortuna» con «un poco más de tiempo».
En el plano militar, Israel anunció una ofensiva contra la capital iraní. «Además de los bombardeos en Beirut, las Fuerzas de Defensa de Israel han empezado una ola de ataques a gran escala contra infraestructura del régimen iraní en Teherán», afirmó el ejército en un comunicado.
Además, anunció que bombardeará los puentes de Sohmor y Mashghara, en la Becá, en el este de Líbano, para impedir «actividades de Hezbolá y la transferencia de elementos terroristas hacia el sur de Líbano».
La Fuerza Interina de las Naciones Unidas en el mismo país anunció que tres cascos azules resultaron heridos por una explosión en una de sus posiciones, que se suman a la muerte de tres soldados de la paz en menos de una semana.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que el ejército destruyó el «70% de las capacidades de producción de acero» de Irán, material utilizado en la fabricación de misiles, drones y navíos, entre otros.
De hecho, las dos mayores acerías iraníes, Khuzestan Steel Company y Mobarkeh Steel Company, anunciaron que interrumpían sus actividades por los ataques de Israel y Estados Unidos.
Pascuas en guerra
En el marco de la Semana Santa y las Pascuas judías, el papa León XIV habló este viernes con el presidente israelí, Isaac Herzog. En la reunión, se hizo hincapié en «la importancia de proteger a la población civil y de promover el respeto del derecho internacional y humanitario» para «instaurar una paz justa y duradera en Medio Oriente», según comunicó el Vaticano.
En esa línea, las dos iglesias católicas que hay en Dubái anunciaron este viernes, en plena Pascua, que anularon sus misas hasta nueva orden en virtud de las «directrices del gobierno» dictadas por el futuro del conflicto.
Repercusiones globales
El presidente ruso, Vladimir Putin, y su par turco, Recep Tayyip Erdogan, reclamaron un alto al fuego inmediato en Medio Oriente durante una llamada telefónica, según informó el Kremlin. Durante la conversación, subrayaron que la guerra «acarrea graves consecuencias no solo a nivel regional sino también mundial, sobre todo en el ámbito de la energía, el comercio y la logística».
En otra línea, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, inició este viernes una visita a Arabia Saudita, con el objetivo de «reforzar la seguridad energética nacional», indicó una fuente del gobierno de Italia, un país muy dependiente de las importaciones de energía. Durante su viaje, Meloni se reunirá con responsables de Arabia Saudita, Catar y Emiratos Árabes Unidos, aunque de momento no se sabe si también visitará esos dos últimos países.
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