Casi veinte minutos después de las 11 de la mañana, el Senado comenzó una nueva sesión ordinaria y concluyo poco después de las 14.30 con una buena noticia para la exsenadora neuquina Lucila Crexell: el recinto de la Cámara Alta aprobó por 46 votos a favor y 26 en contra su designación como embajadora en Canadá.
La votación fue la más resonante de una sesión que, tal como sucedió en la anterior, tuvo un temario concentrado en el ingreso de nuevos pliegos para concretar designaciones en el Poder Judicial. En la primera parte el recinto le dio ingreso a 78 pliegos remitidos por el Poder Ejecutivo para cubrir una larga lista de vacantes en la Justicia. Así comenzó el proceso que continuará en la Comisión de Acuerdos. Luego llegó el momento del tratamiento de los pliegos que ya tienen acuerdo de ese organismo que preside el riojano Juan Carlos Pagotto (LLA).
La senadora riojana del bloque Justicialista, María Florencia López, apuntó fuerte contra Crexell. “Este Senado no puede ser parte de esta actitud delictiva y mandar a Canadá a una embajadora que va sucia, tachada y denunciada”, disparó. Dijo que “la postulación de la exsenadora es el perfeccionamiento del delito contemplado en el artículo 256 del Código Penal: el cohecho o la coima”. La acusó de aceptar «un soborno porque ha permitido que se sancione la Ley Bases y ha negociado su voto por un cargo en el Embajada de Canadá”.

La senadora puso el dedo en la llaga contra Crexell, que ya concluyó su mandato, pero antes de hacerlo fue un voto determinante para la sanción de la Ley Bases. El escándalo se desato porque a cambio de ese voto habría aceptado una postulación como embajadora argentina en la UNESCO, con sede en París.
Durante el tratamiento de su pliego en la Comisión de Acuerdos, Crexell dijo que votó por un acuerdo del gobernador Rolando Figueroa con el Gobierno. El mandatario lo negó, pero la negociación existió.
Entre los 78 pliegos que ingresaron está Emilio Rossatti, hijo del titular de la Suprema Corte. Se presenta para ser juez federal en Santa Fe. También está María Julia Sosa, que es secretaria del juez federal Julián Ercolini. Los conocidos y casos resonantes incluyen a la esposa del juez Marcelo Martínez de Giorgi. Se trata de Ana María Juan, impulsada para ser jueza federal en Hurlingham.
También fueron aprobados los ascensos de 300 militares de las tres fuerzas armadas.






