El miércoles, mientras el oficialismo transitaba una difícil prueba en Diputados, Patricia Bullrich también hizo sus movimientos. Presentó de forma anticipada su declaración jurada patrimonial ante la Oficina Anticorrupción y el Senado, meses antes del plazo oficial de julio. No necesitó decir nada esta vez: fue en silencio, sin declaraciones, pero con el contraste de la situación de Manuel Adorni, a quien ella misma le pidió que la presente con urgencia y hasta el presidente Javier Milei anunció hace dos semanas que lo haría «en breve».
Un día después, hizo lo que a Karina Milei no le gusta: publicó un breve video en sus redes, con un texto que no dice nada más que «Av. Bullrich» y muestra el cartel de esa avenida porteña con su apellido. Dura once segundos y tiene la música de la reconocida artista María Becerra. Otra vez, mucho marketing para dar un mensaje encriptado: que está presente, mira a la Ciudad de Buenos Aires pero no define un techo. Era el distrito que la secretaria de Presidencia tenía reservado para el jefe de Gabinete, antes de que el escándalo patrimonial sepultara ese proyecto. Desde febrero, con el video de «Vogue» de Madonna que publicó durante las sesiones extraordinarias, el patrón se repite.

El Senado, sin interpelación pero con presión
A diferencia de Diputados, en el Senado no hay pedidos formales de interpelación a Adorni. Pero eso no significa que el tema esté cerrado. El jefe del interbloque peronista, José Mayans, presentó una nota formal reclamando que Adorni presente su informe de gestión ante la Cámara alta —una obligación constitucional que el artículo 101 establece de forma alternada entre ambas cámaras cada mes. El jefe de Gabinete debió presentarse ante el Senado en marzo y finalmente expuso recién el 29 de abril en Diputados. El oficialismo intentará dilatar el trámite, pero la presión existe y crece. Bullrich, como jefa del bloque de LLA en la Cámara alta, es quien tiene que administrarla.
También se suma la voz de Francisco Paoltroni, el díscolo senador formoseño que cuestionó públicamente la posición de Adorni. En el entorno de Bullrich lo minimizan, pero reconocen que no va a contramano del humor de varios colegas del bloque. Victoria Villarruel, que preside el Senado, se limitó a una frase ácida en su última aparición: «Estamos esperando todos la declaración jurada de Adorni«.
Volver a la racha ganadora en el Senado, otra vidriera para Bullrich
Más allá del caso Adorni, Bullrich tiene por delante una agenda legislativa densa que le permite seguir acumulando protagonismo. El proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada obtuvo dictamen el miércoles con concesiones importantes: se eliminó el Capítulo III que habilitaba desalojos inmediatos y se modificó el régimen de tierras rurales, delegando en las provincias la regulación sobre compra de tierras por extranjeros. Pero no iría al recinto la semana que viene: Bullrich le dijo a periodistas parlamentarios que prefiere llevarlo junto a otros temas en una sesión de la primera semana de junio. De todos modos, en carpeta para próximas sesiones ya están el acuerdo con los fondos buitres Attestor y Bainbridge por 171 millones de dólares, con el error técnico del dictamen original ya corregido y el plazo extendido hasta el 30 de junio, más los pliegos de los jueces que ya cuentan con dictamen, como el hijo del cortesano Horacio Rosatti.

La Reforma Electoral sigue trabada, en parte también por la interna entre Karina Milei y la propia Bullrich sobre si Ficha Limpia se trata por separado o dentro de ese paquete de reformas. Asimismo, el debate más acalorado que aún no reúne el apoyo necesario es si las PASO se derogan o si se vuelven no obligatorias. También están pendientes el proyecto de Invalidez de Pensiones por Discapacidad y el de Falsas Denuncias, ambos sensibles y con resistencia opositora.
A esto se le suman los proyectos con media sanción de ayer de Diputados (Hojarasca y Zonas Frías) y la reforma a la Ley de Salud Mental, que tras tres rondas de consultas con profesionales, psiquiatras, psicólogos, organizaciones y familiares, el oficialismo tiene decidido avanzar en los próximos días con la firma del dictamen en el plenario de las comisiones de Salud y Legislación General, que presiden las libertarias Ivana Arrascaeta y Nadia Márquez. Los dos puntos más polémicos del proyecto son la habilitación de internaciones «no voluntarias» en situaciones de riesgo grave para la vida o la integridad de la persona o de terceros, y la obligatoriedad de la presencia de un psiquiatra en los equipos interdisciplinarios —algo que los psicólogos rechazan como una jerarquización injustificada de su disciplina. Las adicciones quedarían formalmente incorporadas como enfermedad de salud mental. La oposición tiene posiciones encontradas y el debate promete ser largo.
La Ciudad y la proyección nacional
El video de hoy en el corazón de Palermo no es solo un guiño porteño. Es también la expresión más reciente de una tensión que viene creciendo dentro del karinismo: según encuestas, Bullrich es hoy la dirigente con mejor imagen dentro del universo libertario, y eso la proyecta más allá de la Ciudad. El escándalo de Adorni sepultó el plan original de LLA para la jefatura de gobierno porteña —donde el jefe de Gabinete era la figura pensada— y eso dejó el distrito más disponible que nunca como moneda de cambio en la interna. Karina Milei lee cada movimiento de Bullrich como una avanzada.
Av. Bullrich pic.twitter.com/b5JZL7nlsf
— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) May 21, 2026
Bullrich tiene tiempo para decidir si juega en CABA, si apunta a la escena nacional o si mantiene la ambigüedad hasta que el cuadro se defina solo.
JD/CM






