Un informe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) advirtió sobre un marcado deterioro de la estructura del mercado laboral argentino en los últimos 15 años, con un agravamiento de la precarización y la informalidad. El estudio sostiene que los trabajadores con empleo registrado y cobertura gremial continúan siendo quienes perciben los mejores ingresos, mientras que las oportunidades de acceder a puestos de calidad siguen reduciéndose.
El documento, titulado “Deterioro y resquebrajamiento de la estructura social del trabajo en la Argentina (2010-2025)”, señala que el crecimiento económico se concentró en sectores vinculados a los recursos naturales, las finanzas y los servicios empresariales, con escasa capacidad para generar empleo. En ese contexto, desde el ODSA afirmaron que “los sectores más dinámicos de la economía no tradujeron su crecimiento en puestos de trabajo suficientes para mejorar las oportunidades de acceso a empleos más productivos y bien remunerados” y agregaron que “la principal transformación ocupacional de los últimos años fue la recomposición del empleo hacia los sectores de baja productividad sin alzas en el desempleo”.
La investigación también muestra cambios dentro del empleo formal. Según el relevamiento, entre 2010 y 2025 aumentó en 4,5 puntos porcentuales la proporción de trabajadores registrados que se desempeñan por fuera de los convenios colectivos. Además, el informe ratifica que las mayores posibilidades de alcanzar ingresos elevados siguen asociadas a empleos con alta productividad y protección laboral. En ese sentido, uno de los autores del estudio, Ramiro Robles, sostuvo que “se están agravando las brechas laborales por la precarización”.
Respecto de la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei, los investigadores consideran que las modificaciones normativas no alcanzan para revertir el problema de fondo. “Una reforma laboral que esté orientada mayormente a estimular mayores flexibilidades en el funcionamiento de las empresas y la fluidez del mercado de trabajo difícilmente pueda atender la otra pata, que es el empleo de calidad”, explicó Robles, quien atribuyó las brechas laborales principalmente a limitaciones del entramado productivo.
El informe también analizó la movilidad laboral entre 2023 y 2025 y concluyó que, lejos de mejorar la calidad del empleo, crecieron las transiciones hacia ocupaciones informales. Según la UCA, aumentó la cantidad de personas desocupadas que comenzaron a trabajar por cuenta propia sin registrar su actividad, disminuyeron las posibilidades de acceder a empleos asalariados formales o públicos y se incrementaron los pases desde trabajos registrados hacia actividades informales.
Como síntesis, el Observatorio señaló que “esto sugiere más obstáculos para acceder a empleos productivos y más protagonismo de las estrategias del empleo autogenerado”, propias del sector microinformal. En esa línea, concluyó que “la movilidad laboral reciente no parece expresar una ruptura drástica respecto del ciclo inicial, sino una reorientación regresiva de las trayectorias”, con un mercado laboral que continúa desplazando trabajadores hacia formas de empleo de menor calidad.
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