Cuando terminó la ceremonia central del evento «Argentina Week» en Nueva York, organizado por la embajada en Washington, el entorno del presidente se relajó un poco. Comenzaron los preparativos para el último tramo de la gira que comenzó la semana pasada. Javier Milei ya había ofrecido su discurso ante posibles inversores norteamericanos. Le pegó a Paolo Rocca y a Javier Madanes Quintanilla, los trató de «chorros» y luego se entregó al road show que le quedaba la Gran Manzana. Sin embargo, durante toda la jornada, los funcionarios más cercanos al Presidente monitorearon la evolución del escándalo que expuso al jefe de Gabinete, Manuel Adorni y a su esposa Bettina Angeletti.
La tormenta comenzó cuando el periodista Emiliano Russo, acreditado en Casa Rosada, reveló que la esposa de Adorni se subió al avión presidencial ARG01. La intriga creció y fue confirmada con la reproducción de una nota de Radio Jai, donde estaba Angeleti junto a su esposo en la comitiva que acompañó al Presidente cuando visitó la tumba de Mendel Schneerson, el rabino de Lubavitch. Con esos datos en el aire, el último tramo neoyorkino del equipo presidencial estuvo marcado por el escándalo en ciernes. La preocupación llevó a Adorni a poner la cara y tratar de explicar el caso. Eligió hacerlo con el canal A24 en una entrevista con Eduardo Feinmann.
“Yo vengo una semana a deslomarme como todos los que vienen acá a Nueva York. Yo quería que mi esposa me acompañe, es mi compañera de vida, es la que me da una mano acá, más allá de que ella en paralelo iba a venir porque tenía una actividad, pero no le sacamos un peso al Estado”, detalló Adorni y confirmó que por decisión de la Casa Rosada su esposa había sido invitada al avión presidencial.
“Es mi mujer, es mi compañera de vida, iba a viajar conmigo, pagó su pasaje, 5.345 dólares con fecha de 26 de febrero, después por el cambio de agenda, Presidencia la invita a subirse conmigo sino no nos íbamos a encontrar. No le gastamos ni un peso al Estado”, justificó el funcionario. “Estos son trabajos muy sacrificados y la verdad que era mi deseo que mi mujer me acompañe” remarcó luego de explicar que todos los viáticos los pagaron de su bolsillo.
El ministro coordinador sigue funcionando como vocero del Presidente y esta vez tuvo que dar explicaciones sobre su esposa a bordo del ARG01. El escándalo recién comienza y podría aumentar la interna del oficialismo.
CM






