La IA puede transformar la enseñanza, agilizar la gestión escolar y fortalecer la gobernanza del sistema educativo, pero hay riesgos: el debilitamiento del desarrollo cognitivo y socioemocional de los estudiantes Así lo indica un informe de Argentinos por la Educación junto a investigadores de la Universidad de Massachusetts (MIT). “Puede distorsionar la compresión”, indicaron.
“El principal riesgo de la IA para el aprendizaje es el epistémico. A la vez que acelera la adquisición de conocimiento, puede distorsionar la comprensión”, dijo Alejandro Artopoulos, director del Centro de Innovación Pedagógica de la Universidad de San Andrés. Y advirtió que “es clave desarrollar competencias emergentes críticas y creativas —como el vibecoding o la lectura distante— primero en los docentes y, luego, en los estudiantes. No hay atajos ni nativos digitales con la IA”.
El análisis, que surge del informe “Inteligencia artificial en la educación: desafíos y perspectivas”, indica que el 76% de los niños y adolescentes de entre 9 y 17 años conoce la IA generativa y un 58% ha utilizado herramientas como ChatGPT. Su uso fundamental tiene fines educativos: dos de cada tres chicos (66%) la usan para hacer trabajos escolares. También se usa para la búsqueda de información (44%), curiosidad por su funcionamiento (33%) y diversión (24%).
Sin embargo, los especialistas sostienen que es importante alfabetizar para el uso de la IA, de lo contrario, se puede tornar en perjudicial. «Es evidente que las nuevas generaciones han crecido con la IA; pero esa familiaridad no significa necesariamente que sean usuarias críticas y responsables, ni que conozcan el verdadero impacto que esta tecnología tiene en sus vidas, en su desarrollo cognitivo y emocional, y en su futuro en la sociedad. La alfabetización en IA nos da la capacidad de entender y controlar la tecnología; sin ella, será la IA -y quienes sí han sido alfabetizados- la que nos controle”, dijo Andrés Salazar-Gómez, investigador de la Universidad de Massachusetts.
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