En dos semanas, las delegaciones de Washington y Teherán se reunirán en Islamabad para discutir las diez exigencias de la República Islámica para terminar la guerra. Por otra parte, horas después de anunciarse el cese de hostilidades, Israel atacó el sur del Líbano: murieron ocho civiles y otros veinte resultaron heridos.
Después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazara con asesinar “toda la civilización de Irán”, durante el pasado lunes, finalmente Washington y Teherán acordaron un alto al fuego durante las próximas dos semanas que incluye el cese de bombardeos y la reapertura del estrecho de
Ormuz.
La prórroga de hostilidades se dio a conocer apenas una hora y media antes de que expirara el ultimátum de Trump, hacia las 20 horas de Washington -22 horas de Argentina-, en el que se amenazaba con cometer varios crímenes de guerra con la destrucción de infraestructura civil iraní y aniquilar “toda una civilización para que no vuelva jamás”.

El rol de Pakistán
Un actor clave para evitar una escalada sin precedentes en la guerra en Medio Oriente fue Pakistán.
La diplomacia pakistaní fue la encargada de presentar la propuesta del alto al fuego entre Estados Unidos e Irán por las próximas dos semanas. Durante ese tiempo, Trump se comprometió a suspender sus bombardeos y su objetivo declamado de exterminar a la población iraní. A cambio, Teherán abrirá el estrecho de Ormuz, un paso clave para el transporte internacional de hidrocarburos y por el que pasa alrededor del 20% de barriles de petróleo de todo el mundo. Esta mañana ya comenzaron a pasar algunos barcos y el tránsito se desarrolla “en coordinación con las fuerzas armadas iraníes”, según afirmó declaró en sus redes sociales el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi. Además, Araghchi, aseguró que su país tampoco atacará en el período pactado.
Por su parte, el primer ministro pakistaní, Shebaz Sharif, aseguró que el alto al fuego tiene “efecto inmediato” y que aplica “en todas partes, incluido Líbano”, donde Israel tiene una guerra paralela con Hezbolá, la organización política con milicias armadas aliada de Irán. Sin embargo, el Estado judío omitió este punto y la oficina del Gobierno adelantó que la tregua no afectaría su ofensiva contra el país árabe.
Bombardeo en plena tregua
Anoche, pocas horas después de anunciarse el alto al fuego, Israel lanzó un bombardeo contra el sur del Líbano en el que al menos murieron ocho civiles y otros veinte resultaron heridos. Según la agencia estatal de noticias local, uno de los misiles impactó contra una ambulancia en la ciudad de Al Hulaylah que provocó víctimas fatales, como así también otro proyectil contra un edificio cercano al Hospital de Hiram. Las otras ciudades atacadas fueron Haddatha, Rabaa Thalathin, Abbasieh, Kfar Dunin, Haniyeh Mansouri y Jmeijmeh.

Por lo pronto, Pakistán invitó a las delegaciones de Estados Unidos e Irán a reunirse en su capital, Islamabad, “para seguir negociando un acuerdo definitivo que resuelva todas las disputas”, según precisó el primer ministro Sharif sobre un acuerdo de paz que Líbano también pretende ser parte. “Irán solo aceptará el fin del conflicto cuando, considerando la aceptación de los principios contemplados en el plan de 10 puntos, se finalicen los detalles en las negociaciones”, adelantó un comunicado del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán en el que se exige que Estados Unidos acepte su programa nuclear, indemnice al país por los daños ocasionados, el levantamiento de todas las sanciones y que las tropas norteamericanas se retiren de todas las bases regionales, entre otros puntos que se discutirán dentro de dos semanas en Islamabad, cuando termine el plazo del alto al
fuego.
SC/SC






