El Senado comenzó el año con algunos movimientos a partir de gestiones del oficialismo y el resultado de las últimas elecciones legislativas. Por un lado, el entrerriano Alfredo De Ángeli consiguió un nuevo lugar en la Cámara alta como asesor del bloque PRO ras dejar su banca en diciembre pasado, mientras que el ex diputado Gerardo Milman fue incorporado al equipo de la senadora Patricia Bullrich. Las designaciones se dan en paralelo a un cambio administrativo autorizado por la vicepresidenta Victoria Villarruel, que duplicó el valor del módulo para ciertas contrataciones y elevó el techo salarial de esos contratos hasta cerca de $5 millones.
El caso de De Ángeli llamó la atención en los pasillos del Congreso. El dirigente rural, que saltó a la escena pública durante el conflicto entre el campo y el kirchnerismo en 2008, fue senador por Entre Ríos durante dos mandatos consecutivos entre 2013 y 2025. Tras completar doce años en la Cámara alta, su mandato finalizó en diciembre pasado. Sin embargo, apenas un mes después volvió a ocupar un lugar en el Senado.
La designación quedó formalizada el 26 de enero, mediante un decreto firmado por Villarruel. Allí se lo nombró asesor del bloque PRO con categoría A1, la más alta dentro de la estructura administrativa del Senado y con un salario que ronda los $3 millones mensuales. De esta manera, el entrerriano pasó de ser senador a asesor sin dejar de percibir ingresos del Estado en ningún momento durante los últimos doce años.
La diferencia es que cuando un asesor depende de un bloque y no de un senador en particular, se trata de un cargo que se administra dentro de la estructura política de la bancada y que no forma parte de los asesores asignados a cada legislador a través de los módulos individuales. De esta manera, ningún senador debe gastar de su presupuesto (que tiene un límite de módulos) en los honorarios de De Angeli.
Los contratos «blue»
En paralelo a estas designaciones políticas, la vicepresidenta Villarruel acordó con los distintos bloques del Senado duplicar el valor del módulo para contratos por locación de servicios, una modalidad administrativa que convive con el sistema tradicional de asesores de planta transitoria.
Según confirmaron fuentes parlamentarias a La Pluma, la medida ya fue implementada mediante una decisión administrativa interna, aunque todavía no fue publicada formalmente.
El cambio implica que el monto máximo que puede pagarse por cada contrato bajo ese régimen —que hasta ahora equivalía aproximadamente al salario de un asesor A1, cercano a los $3 millones— ahora puede alcanzar alrededor de $5 millones.
Un ex senador explicó a La Pluma cómo funciona el mecanismo dentro de la Cámara alta: “Vos podés contratar con los módulos a planta transitoria o hacer contrataciones por locación de servicios, que esas no figuran en el sistema de cada senador. El monto máximo de cada contratación era equivalente a un A1 —unos 3 millones—, pero ahora Villarruel lo subió”.
A diferencia de los asesores que integran la planta de un senador, estos contratos por locación de servicios no aparecen dentro de la estructura formal de personal de cada despacho, lo que en la práctica permite a los legisladores incorporar colaboradores por una vía administrativa distinta.
Milman también desembarca en la Cámara alta
Además del regreso de De Ángeli, otro dirigente del PRO consiguió un lugar dentro del Senado. Se trata del ex diputado Gerardo Milman, siempre muy cercano a Patricia Bullrich, quien fue incorporado como asesor de la actual senadora y titular del bloque de La Libertad Avanza.
Su designación también se concretó con categoría A1, lo que implica un salario cercano a los $3 millones mensuales, según figura en la web oficial del Senado. En ese esquema, el ingreso puede incrementarse de acuerdo con variables habituales dentro de la estructura administrativa del organismo, como título profesional, antigüedad o modalidad de dedicación.
Salarios congelados y malestar en el Senado
El acuerdo para modificar el valor de los módulos se dio en un contexto de malestar entre trabajadores legislativos, que desde hace tiempo reclaman mejoras salariales.
“Los sueldos están planchados hace rato. Antes eran buenos salarios, ahora no alcanzan para nada. Los gremios no hacen nada”, señalaron a este medio.
En ese marco, Villarruel buscó distintos mecanismos para mejorar algunos ingresos dentro del organismo. Entre ellos, fuentes parlamentarias señalaron que a partir de abril comenzará a aplicarse una suma fija vinculada al presentismo, una modalidad que permitiría incrementar parcialmente algunos haberes sin modificar formalmente la estructura salarial.
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