Karina Milei no tiene dudas de que la filtración del video que muestra a Manuel Adorni subiendo a un avión privado con destino a Punta del Este junto a su esposa, Bettina Angeletti, es una devolución de favores interna. La hermana del presidente dejó en clara su postura con el mensaje de apoyo que publicó a través de su poco activa cuenta de Twitter. “Conozco tu integridad. Eso me alcanza”, sentenció la menor de los Milei para quienes se entusiasmaron con la posibilidad de limar a su preciado. “Siempre con vos”, remató para que no quedaran dudas. Ahora, dicen, se viene el contraataque.
Las sospechas de la hermana del presidente rondan entre dos grandes aunque inconexos universos. La lectura rápida del hecho ponía bajo los focos a Santiago Caputo, comandante en jefe de la Secretaría de Inteligencia, como autor intelectual de la filtración que le costó un escarnio mediático al jefe de gabinete en plena puja del gobierno por instalar el aparente éxito de la Argentina Week, el evento que reunió a un sector del empresariado nacional en Nueva York para que intentaran convencer a sus pares norteamericanos para desembolsar inversiones en el país en medio de la catástrofe geopolítica que significa la guerra en Medio Oriente.
Sin decirlo abiertamente, un gusto culposo que ambos bandos del gobierno comparten, desde el karinismo hicieron saber a través de sus voceros extraoficiales que las primeras sospechas descansaban en el asesor presidencial. El camino era sencillo. Por obra y gracia de Karina, hace una semana Caputo perdió a Sebastián Amerio como su embajador en el Ministerio de Justicia, luego de que la hermanísima aceptase dejar libre a Mariano Cúneo Libarona, después de más de dos años de súplicas, para colocar en su lugar al pragmático Juan Bautista Mahiques. Motivo suficiente para que el apóstol de Jaime Durán Barba montara un operativo para denigrar a un ladero del Jefe. Una venganza lineal.

El paso de las horas y las conversaciones vía Whatsapp entre todos los involucrados despejó la primera hipótesis, lo que abrió paso a nuevas elucubraciones. Las dudas, entonces, empezaron a surgir sobre las tribus que operan dentro del aeropuerto. La siempre inmanejable Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) no tardó en llegar a los análisis de situación. Hecha la fama y echados a dormir, los agentes que controlan la seguridad puertas adentro de las bases aéreas suelen ser los primeros involucrados en este tipo de movimientos cuyo origen es de difícil detección. Ésta vez no fue la excepción.
Dilucidar quién es el jefe político de una institución tan variopinta es una tarea complicada, sin embargo, es sencillo advertir qué órbita tiene su responsabilidad. La PSA, al igual que todos los agentes, están a cargo del Ministerio de Seguridad que hoy controla Alejandra Monteoliva, ladera de la senadora Patricia Bullrich y potencial candidata a competir por la jefatura de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, mismo cargo al que Manuel Adorni no le cierra la puerta para acceder.
La titular del bloque de La Libertad Avanza en el Senado fue la única miembro de la mesa chica del Ejecutivo que no se pronunció firmemente en favor del jefe de gabinete luego del operativo contención que se montó en las redes en la tarde del jueves. Sólo se limitó a retuitear el mensaje de Karina Milei, una postura que dista mucho de las fotos y declaraciones de amor que recibió el ex vocero del resto de los agentes de peso del oficialismo. Las brujas no existen, pero que las hay, las hay.
La escalada de las internas gubernamentales, para colmo, se dan en medio de un nuevo viaje de Javier Milei a un evento de ultraderecha fuera del país. Este sábado, el presidente disertará en el Foro Económico de Madrid, donde su gobierno será objeto de estudio y discusión en el panel “La Argentina de Milei” a cargo del doctor en Economía, Juan Ramón Rallo, y el economista, Eduardo Garzón. Cuando regrese al país después de una semana de road trip, el presidente deberá enfrentarse a la inestabilidad e inconvivencia que habita en su gabinete.
Pese a que desde el riñón del jefe de gabinete hacen saber que la apertura de la caza de brujas es inminente, en el mientras tanto el gobierno buscará mostrar una forzada normalidad. Como contó este medio, el próximo lunes al mediodía está prevista la habitual reunión de la mesa política del Gobierno en el despacho que Adorni ocupa en la planta baja de la Casa Rosada.
En ese encuentro participarán Karina Milei, Santiago Caputo, el ministro del Interior Diego Santilli; el presidente de la Cámara de Diputados Martín Menem: la titular del bloque libertario en el Senado Patricia Bullrich; el armador político Eduardo “Lule” Menem y el secretario de Asuntos Estratégicos Ignacio Devitt. Juntos, los encargados de llevar adelante los deseos políticos del presidente se pondrán de acuerdo para avanzar en los proyectos reformistas que Milei anunció en el discurso de apertura de sesiones ordinarias del Congreso. Si la interna y las desconfianzas mutuas así lo permiten, claro.
TS/CM





