La industria Pyme atraviesa una etapa de profunda recesión, marcada por la caída en la producción, el cierre de empresas y la destrucción del empleo. En ese marco, dirigentes de pequeñas y medianas empresas se movilizaron hacia el Congreso de la Nación para presentar a funcionarios un proyecto que tiene como objetivo la reactivación del sector.
Según el relevamiento presentado, en solo 12 meses desaparecieron 9.300 unidades productivas, incluyendo más de 1.400 industrias, en un proceso que alcanza a 22 de las 24 provincias argentinas. Asimismo, resaltan que las fábricas están trabajando al 53,8% de su capacidad, con sectores clave —como textil, metalmecánico y automotriz— por debajo del 40%.
Es por eso que los referentes industriales exigen la declaración inmediata de la Emergencia Económica, Productiva y Social, con una serie de medidas concretas para frenar la caída. En primer lugar, demandan la suspensión de embargos, ejecuciones y remates contra empresas, así como una moratoria impositiva y previsional para evitar cierres.
Por otra parte, exigen una reforma de la Ley de Quiebras, sancionada en 1995, que permite concursos para evitar que se funda una empresa. Además, piden protección del entramado productivo y del empleo.
Otro punto importante es el pedido de $10 billones a la economía real para reactivar la producción y el consumo. Este monto se puede realizar a través de créditos productivos accesibles para PyMEs, financiamiento al consumo de productos nacionales, incentivos para poner en marcha la capacidad instalada ociosa o sustitución de importaciones donde hay producción local.
«Reconstruir será mucho más caro que evitar la caída», advierten los líderes del sector, que explicaron: “Cada empresa que cierra no vuelve. Se pierde empleo, conocimiento y capacidad productiva». Asimismo, expresaron que, si bien la macro puede mostrar orden, la economía real se está rompiendo. “No estamos pidiendo privilegios. Estamos pidiendo tiempo para no desaparecer”, remarcaron.
En ese sentido, llamaron al Gobierno nacional y a todo el arco político a priorizar la recuperación de la economía real, advirtiendo que sin industria no hay desarrollo sostenible.
Las Pymes, en su peor momento
Según un informe de ENAC acerca del cuarto trimestre de 2025, el 74% de las empresas encuestadas tiene más de 10 años de antigüedad, mientras que solo el 3,6% son emprendimientos nuevos. Asimismo, casi un 9% corresponde a negocios que tienen más de 50 años de vida.
Según la evaluación personal del rendimiento de su empresa en este período, la mayoría de las empresas reportó un desempeño de ventas entre «Regular» (33.77%) y «Malo» (24.50%). Asimismo, en este período, el 88% de las encuestadas registró aumento de costos.
Otro dato interesante marca el rango etario de los empresarios, en el que predominan de igual manera -con 26,49%- el grupo entre 50 y 59 y el que abarca desde los 60 hasta los 69. Mientras tanto, aquellos entre 18 y 39 representan el 14,91% del total. Esto demuestra que de momento no hay un recambio generacional en lo que a Pymes respecta.
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