El Gobierno suspendió para abril el aumento el aumento previsto en los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono (IDC e ICL). La medida se complementa con la resolución 79/2026, publicada en el Boletín Oficial este viernes 27, la cual flexibiliza las especificaciones técnicas de las naftas para permitir una mayor proporción de bioetanol. De este modo se busca mitigar el impacto del precio de la suba de petróleo en surtidor.
En lo que va de marzo la nafta subió cerca de 18% y está a un paso de llegar a los $ 2.000, por lo que la gestión de Javier Milei activó dos medidas para mitigar el shock internacional en los bolsillos: suspendió para abril la suba del impuesto a los combustibles y autorizó elevar el corte de bioetanol al 15%.
En el texto oficial se indica que “a través de la sustitución dispuesta, se admitieron contenidos de hasta un 15% en volumen de bioetanol en naftas, y de hasta un 20% en volumen de biodiesel en gasoil”. También, se destaca que “el contenido de compuestos oxigenados constituye un parámetro relevante en la calidad de las naftas, y se encuentra directamente vinculado con el porcentaje de bioetanol incorporado en la mezcla”.
En la práctica, esto les da a las refinadoras más flexibilidad para definir la composición de sus combustibles. Si optan por incorporar una mayor proporción de bioetanol, podrán reducir en igual medida la participación de combustible proveniente de petróleo en la mezcla final.
En los últimos doce meses, los precios de la nafta en promedio se encarecieron hasta 63,6%, prácticamente el doble que la inflación general. Para las familias y empresas, el aumento de los combustibles impactó en los costos de movilidad y en la logística.
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