A días del escándalo por la renuncia de Marco Lavagna al INDEC y de la decisión del gobierno de Javier Milei de sostener el Índice de Precios al Consumidor con la metodología vieja, se conoció la inflación de enero. Lejos de la desaceleración prometida, fue del 2,9% y lleva un acumulado interanual del 32,4%. Desde hace ocho meses el índice está en alza.
Aunque el número es similar al dato de diciembre (2,8%), esconde las deficiencias técnicas que genera la falta de actualización de los ítems que conforman la medición, algo que el Presidente y el ministro de Economía Luis “Toto” Caputo decidieron ignorar para sostener los índices bajos. Si la inflación se midiera con el método que fue frenado, la inflación acumulada durante la gestión de Javier Milei sería de 288%, un 39% más que la oficial. El dato surge del informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA).
Alimentos y bebidas no alcohólicas subió un 4,7% y fue la mayor de la serie. Sobre todo en carnes y derivados, verduras, tubérculos y legumbres. El rubro que sigue es Restaurantes y hoteles (4,1%).
Las dos divisiones que registraron las menores variaciones en enero de 2026 fueron Educación (0,6%) y trendas de vestir y calzado (-0,5%), un sector que viene golpeado por la baja de consumo, los despidos y el cierre de fábricas. Al mismo tiempo, son rubros que por su estacionalidad bajan durante enero y suelen mostrar incrementos con el inicio de las clases.

Por otro lado, la inflación núcleo, que excluye a precios regulados y estacionales, fue más baja: 2,6%, una desaceleración de cuatro décimas frente a la de diciembre. Los estacionales, en tanto, subieron 5,7%; y los regulados, 2,4%.
El dato de enero se conoce tras la polémica renuncia de Marco Lavagna, quien trabajaba en un nuevo índice desde el año 2022 y había anunciado que la metodología actualizada –que incluía nuevos consumos– estaba lista desde mediados de 2024.
El espejo de CABA y el peso de los servicios
Como es habitual, antes de publicarse el IPC nacional, se conoció la inflación de la Ciudad de Buenos Aires, que mostró un incremento del 3,1% en enero. A diferencia de Nación, CABA utiliza los datos actualizados de 2017/18 que el INDEC rechaza. En la medición porteña, el impacto de la quita de subsidios se ve reflejado en los porcentajes, algo que no pasa con la nacional, donde no se tienen en cuenta esos gastos. Este mes, febrero, hay aumentos en servicios y transporte públicos, prepagas y monotributo.






