“La IA cambiará muchos trabajos, pero no necesariamente nos dejará sin trabajo a todos”. Ese es el diagnóstico que la misma IA hace de su irrupción en el mundo laboral. La respuesta del ChatGPT es que habrá una “sustitución parcial: tareas repetitivas y rutinaria”. Pero qué opinan los humanos, ¿La IA arrasará con los empleos?
Hay un dato que permite vislumbrar lo que se viene y lo que ya está sucediendo. Durante 2025, las ofertas laborales que incluyeron habilidades de “Agente de IA” crecieron 1.587% a nivel global y la búsqueda de “Formadores de IA” aumentó 247%. Las cifras salen del estudio publicado por Randstad Workmonitor los últimos días, a partir de una encuesta a 26.824 personas en 35 países, incluida Argentina. Es decir, que el mercado ya incluye a la IA como un componente importante y prevé mayor interacción entre humanos y sistemas digitales.
En Argentina, la mitad de las personas (52%) cree que la IA impactará en una alta proporción de sus tareas laborales. Por el lado de los dueños de la empresas, el 65% estima que tendrá un impacto significativo en las tareas. Sin embargo, el 73% de los trabajadores siente confianza en su capacidad para usar IA en el trabajo, según los datos publicados por el diario Clarín a raíz de la misma encuesta.
Las últimas proyecciones del Foro Económico de Davos indican que desaparecerán alrededor de 90 millones de empleos, pero que se crearán más de 150 millones a nivel global. En base a esas estimaciones, el especialista en tecnología Sebastián Di Doménica dijo que “se van a caer muchos puestos de trabajo”, aunque aclaró que “a la larga van a ser más los puestos nuevos que se generen”. En una entrevista en Canal E dijo que “más del 50% de los trabajos van a tener que reconvertir las capacidades de los trabajadores”.
La pregunta es quiénes podrán acceder a esos nuevos puestos de trabajo y qué recursos económicos, sociales y educativos serán necesarios para acceder a ellos. Hay un enigma más grande, qué impacto tendrá en la desigualdad.
Ante este escenario, el rol del Estado va a ser fundamental para crear políticas públicas que articulen con empresas y sindicatos para lograr una alfabetización en las nuevas tecnologías. “Para que haya reconversión y adaptación, se necesita una unión inteligente entre empresas, Estado y educación”, dijo De Doménica.
¿Qué piensan los dueños de la tecnología?
El CEO de Palantir Technologies (una empresa norteamericana que crea plataformas digitales para gobiernos y privados), Alex Karp, estuvo en Davos y dijo que habrá nuevas oportunidades laborales aunque advirtió sobre una profunda redistribución de los empleos. “Destruirá empleos en el ámbito humanístico”, dijo y habló, sobre todo, del impacto en empleos vinculados a la filosofía, la literatura o la historia. Agregó que quienes cuenten con habilidades técnicas o formación profesional orientada a oficios prácticos estarán mejor posicionados.
Además, Karp sostuvo que la IA repercutirá también en las migraciones. Ya no se necesitarán trabajadores de otros países porque bajará la demanda interna de empleo sin requerir flujos migratorios masivos, salvo casos de habilidades extremadamente especializadas. La inteligencia artificial en el centro de la escena, como un sol que estructura el sistema solar. Ante este escenario, el ChatGPT sugiere: “adquirir competencias complementarias a la IA”.
MN






