El ritmo inflacionario en Argentina volvió a preocupar a los mercados. Tras el sorpresivo 2,9% que dio el Indec en febrero, JP Morgan proyectó que el índice de precios al consumidor (IPC) se ubicará cerca del 3% en marzo, impulsado por el aumento de tarifas y ajustes estacionales. En su informe “Argentina, atrapada en un número”, la entidad advirtió: «Aunque aún faltan más datos de alta frecuencia, las subas en educación por el inicio del ciclo lectivo y los incrementos en precios regulados, como electricidad, agua y combustibles, apuntan a una inflación mensual en torno al 3%, pese a cierta desaceleración en alimentos».
El banco estadounidense también trazó un escenario anual menos optimista que el que proyecta el Gobierno. Según información de Infobae, la entidad estima que la inflación promediaría un 2,5% mensual en el primer semestre de 2026 y un 1,5% en el segundo, lo que llevaría el índice interanual a 26,5% en diciembre. El dato más que duplica el 10,1% previsto en el Presupuesto y supera las proyecciones del presidente del Banco Central, Santiago Bausili, quien días atrás señaló que aspira a llevar la inflación al 20% anual.
El informe pone el foco además en los riesgos externos. En particular, advierte que la suba del precio del petróleo, con el barril Brent en torno a los US$ 100, podría seguir presionando sobre los precios locales. De hecho, en las primeras semanas de marzo los combustibles registraron aumentos cercanos al 8% en Argentina. En ese contexto, JP Morgan ajustó al alza su proyección de inflación en 0,3 puntos porcentuales, contemplando un traslado parcial de los precios internacionales. Incluso, señaló que en un escenario de actualización plena el efecto inflacionario podría alcanzar hasta un punto porcentual adicional.
En el plano local, el Gobierno mantiene una visión más optimista. El ministro de Economía, Luis Caputo, admitió que el dato de febrero “preocupa”, aunque aseguró que estaba dentro de lo esperado. “La suba de la carne y de las tarifas pegó. Claro que nos preocupa, pero sobre todo nos ocupa”, afirmó. Aun así, el funcionario insistió en que la inflación comenzará a desacelerarse con mayor fuerza en los próximos meses y anticipó que en el segundo semestre podría perforar el 1% mensual. “Si no es en agosto, será en septiembre u octubre”, sostuvo.
Las proyecciones del banco estadounidense se conocieron un día después de la publicación del dato oficial de febrero por parte del INDEC, y en medio del encuentro que mantuvo el presidente Javier Milei con Jamie Dimon, titular de la entidad, en Nueva York.
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