El triunvirato que dirige la Confederación General del Trabajo, CGT, se movió apenas durante la previa al debate en la Cámara Alta de la Reforma Laboral. Anunció una gira por el país para dialogar con los gobernadores en reuniones que nunca se concretaron. La semana pasada convocó a una movilización al Congreso, que terminó con el protocolo antipiquetes activado, represión, gases lacrimógenos, 16 detenidos y la sospecha de infiltrados. El Senado aprobó al proyecto del oficialismo otorgándole a la CGT lo que pedía: que no se toque el porcentaje de su sueldo que los trabajadores derivan a los gremios. Su caja, intocable.
Ahora, en un gesto que parece a favor de los trabajadores, la central obrera llamó a un paro general de 24 horas para el jueves. Es la cuarta huelga que enfrenta Javier Milei durante su gobierno. Este paro se prevé fuerte, de alta adhesión y no porque los trabajadores se plieguen, sino porque se suma el gremio del Transporte: no circularán colectivos, subtes ni trenes.
El paro general está previsto para el jueves, el día en el que la Cámara de Diputados trate el proyecto. La medida –que era pedida por los gremios más combativos desde hace semanas– fue definida ayer en una reunión virtual de la que participaron los tres cotitulares Octavio Argüello (Camioneros), Jorge Sola (Seguro) y Cristian Jerónimo (Empleados del Vidrio).
El plan del oficialismo es tratar sacar el proyecto el jueves 19, día posterior al debate en comisiones, que será mañana. El sector del transporte confirmó su adhesión a la medida por lo que se prevé que sea contundente: se sumaron los maquinistas de La Fraternidad de Omar Maturano y la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que en las últimas oportunidades evitó adherirse.
La huelga es sin movilización, propuesta que rechazó el triunvirato. De todas formas, se espera que se manifiesten frente al Congreso varios gremios, organizaciones sociales y políticas. ATE, que nuclea a los empleados estatales, sí movilizará. Para ampliar los alcances de la resolución, la cúpula de la CGT brindará una conferencia de prensa este miércoles a las 11:00 en la sede de la calle Azopardo.
Entre los puntos del proyecto que causaron rechazo hay algunos que atentan directamente contra las y los trabajadores: la baja de las indemnizaciones, la creación de un “banco de horas”, las vacaciones en verano cada tres años, la afectación del derecho a huelga y de las asambleas en los lugares de trabajo.
Si el Ejecutivo confía en que sacará la modificación hay chances de que tenga que incluir modificaciones al proyecto por lo que deberá volver al Senado. El tema de las licencias médicas genera rechazos, incluso en bloques como el PRO, que ya anticipó que pedirá cambios. El jefe de bloque, Cristian Ritondo, dijo que también pedirán que se vuelva a la redacción original en el capítulo que elimina a las billeteras virtuales para el pago del salario.
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