Maitena Luz Rojas Gallardo estuvo desaparecida un día y medio. Esperaban encontrarla con vida pero lo que encontraron fue el cuerpo, colgado de un árbol, a 40 kilómetros de dónde vivía. Según los peritajes preliminares, no había signos de violencia y la autopsia determinó que murió por «asfixia mecánica por ahorcadura».
La nena fue vista por última vez el miércoles a la mañana. Su hermana, tres años mayor, la había acompañado hasta la escuela, la secundaria N° 16 de Merlo. Hacia el mediodía, su madre fue a buscarlas pero Maitena no salió. Luego supieron que nunca había entrado. Entonces, dio la alerta por su desaparición y comenzó una intensa búsqueda para encontrarla.
La hermana de Maitena encontró su teléfono. Debajo del celular, había un papelito con la contraseña anotada. Y nueve cartas de despedida en las que la joven expresaba que no tenía deseos de vivir. Además, grabó un audio de diez minutos en el que manifestó su pena.

Según la denuncia de su familia, la hermana de Maitena contó que la había visto conversando con unas amigas y que ella ingresó a clases sin saber que sería la última vez que la vería con vida. Luego, una cámara de seguridad registró que se subió al tren de la estación Merlo con sentido a Lobos y se bajó en la terminal del kilómetro 34,5, alrededor de las nueve de la mañana. Allí tomó otro tren, con sentido a Las Heras.A 35 kilómetros de su casa, concretó su decisión.
«No tenemos a nadie conocido en Las Heras, suponemos que es porque ahí termina el recorrido del tren”, confió Noelia, una amiga de la familia de la joven, en diálogo con Crónica.
Aumenta la tendencia suicida entre los jóvenes
Uno de los puntos que más alertó a los investigadores fueron los chats que tenía Maitena con otros jóvenes. «Hablaba con dos personas cuyos celulares tenían características de Paraguay. Tiene un vínculo cotidiano de hace mucho tiempo en donde todo el tiempo hablan de la posibilidad de suicidarse», contó Noelia. «La hermana nos ayudó con la computadora y pudo encontrar chats ocultos donde decía todo el plan que tenía”, agregó.

Este grupo entre los jóvenes se suma a una cifra alarmante que se dio a conocer semanas atrás en la Ciudad de Buenos Aires. En los primeros seis meses del año pasado, se triplicaron las llamadas por ideación suicida a la línea telefónica de asistencia para la niñez y la adolescencia, la 102. El 40% de ellos se trataron de menores de 13 años. También hubo un aumento en los contactos por conductas autolesivas, que fueron un 75% más que en el primer semestre de 2024.
El dato surgió a partir de un informe del Observatorio del Sistema de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPROID) del gobierno porteño. El análisis muestra que entre enero y junio de 2025, la Línea 102 registró 167 contactos telefónicos por ideación suicida, lo que representa un aumento del 240% con respecto al mismo período del año 2024. Fueron 118 llamados más por situaciones que atraviesan las infancias.
SC/VDM





