Continúa profundizándose la crisis en la industria textil, cuyo índice de producción durante enero registró una caída interanual de 23,9%. De esa forma, tocó el nivel más bajo de toda la serie que inicia en 2016, a lo que se le suma el uso de una destrucción de puestos de trabajo que ya supera los 20.000 desde fines de 2023.
Asimismo, el uso de capacidad instalada en el rubro fue de 24%, más de la mitad que lo que usó la industria en general (53,6%). El retroceso en comparación al año anterior marca además una caída casi ocho veces mayor que el descenso de 3,2% observado en la industria en general.
El informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA) alerta: «Desde febrero de 2024, el empleo de estos sectores presenta caídas interanuales de forma ininterrumpida, acumulando desde fines del 2023 una pérdida que supera los 20.000 puestos de trabajo«.
Por otra parte, más del 70% de los productos textiles importados ingresaron al país a valores históricamente bajos. En esa línea, se registraron operaciones con remeras de algodón por menos de U$S 0,01, toallas por debajo de U$S 0,30 el kilo y pantalones de jean por menos de U$S 1.
Para la Fundación Pro Tejer, “la industria textil marcó el peor enero de la historia, con un nivel de utilización de la capacidad instalada del 23,7%. Esta cifra se ubica -10,2 puntos porcentuales por debajo de los niveles de uso de la capacidad de enero de 2025 y, si comparamos con 2023, la caída es aun más alarmante (-17,3 p.p. por debajo)”.
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