La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) anunció un paro que podría provocar demoras y cancelaciones en vuelos comerciales en más de 27 aeropuertos de la Argentina a partir del próximo 18 de marzo y durante el fin de semana largo por el Día de la Memoria. La medida de fuerza fue convocada por trabajadores de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) en reclamo por incumplimientos del Gobierno nacional en acuerdos salariales.
Según informó el sindicato, el plan de lucha se extenderá entre el 18 y el 24 de marzo e incluirá interrupciones de tareas en dos franjas horarias diarias: de 9 a 12 y de 17 a 20. Durante esos períodos, se suspenderán la mayoría de las actividades operativas, lo que podría impactar en el normal funcionamiento del transporte aéreo.
La protesta alcanzará a las principales terminales del país, entre ellas el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini de Ezeiza y el Aeroparque Jorge Newbery, dos de los aeropuertos con mayor movimiento de pasajeros.
Desde ATE explicaron que la medida responde al reclamo por el pago de aumentos salariales acordados previamente. También reclaman la apertura de una negociación paritaria sectorial. El sindicato sostiene que el Gobierno no cumplió con compromisos vinculados a incrementos en ítems extra paritarios para los trabajadores del organismo aeronáutico.
El secretario general del gremio, Rodolfo Aguiar, afirmó que el conflicto se profundizó tras varias semanas de diálogo sin resultados. “Hay siete días más para que el Gobierno pueda reflexionar. Será el único responsable por cualquier cancelación o reprogramación de vuelos que exista durante esa jornada”, advirtió.
Además, el dirigente sindical cuestionó a funcionarios del Ejecutivo nacional y vinculó el conflicto con recientes polémicas políticas, aludiendo al viaje oficial que realizó el vocero presidencial Manuel Adorni a Estados Unidos junto a la comitiva del presidente Javier Milei.
Durante los horarios de paro se mantendrán operativos los servicios considerados esenciales. Entre ellos se incluyen los vuelos sanitarios, humanitarios y aquellos vinculados a operaciones oficiales del Estado.
También continuarán trabajando áreas clave vinculadas a la seguridad operativa, como bomberos aeroportuarios, personal sanitario y determinados controles técnicos.
La interrupción parcial de tareas podría generar un efecto dominó en la programación de vuelos, especialmente en aeropuertos de alto tráfico.
AL/CM






