A 44 años de la Guerra de Malvinas, la dirigencia política volvió a expresar un consenso transversal en torno al reclamo de soberanía y el reconocimiento a los excombatientes. Desde el oficialismo hasta la oposición, los mensajes por el 2 de abril se alinearon en una misma consigna: homenaje, memoria y reafirmación de que las islas “son argentinas”.
Sin embargo, en ese escenario de coincidencias, la vicepresidenta Victoria Villarruel se desmarcó con un discurso propio que cuestionó el relato construido tras la guerra y apuntó directamente contra la dirigencia política por lo que definió como un proceso de “desmalvinización”.
Consenso político: homenaje, memoria y soberanía
Desde la Casa Rosada señalaron que la fecha sirve para “honrar a quienes defendieron nuestra soberanía con valor y entrega” y reafirmaron que “las Malvinas son y serán argentinas”. El mensaje fue replicado por la Jefatura de Gabinete —y compartido por el presidente Javier Milei—, que destacó a los 649 caídos y definió la causa como un punto de unión nacional.
En el Congreso, el titular de Diputados, Martín Menem, sostuvo que el reclamo por las islas constituye “un mandato de la Constitución” y un “compromiso irrenunciable con la historia argentina”.
En el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, rendimos homenaje a quienes dieron todo por nuestra soberanía. Honrar su memoria y sostener el reclamo por nuestras islas es un mandato de la Constitución y un compromiso irrenunciable con la historia argentina. 🇦🇷 pic.twitter.com/nA25IfhAfT
— Martin Menem (@MenemMartin) April 2, 2026
Desde la oposición y los gobiernos provinciales también hubo expresiones en la misma línea. El gobernador bonaerense Axel Kicillof, desde la vigilia en Río Grande, afirmó que “no hay mejor manera de honrar a los héroes que seguir luchando” y dejó una definición con tono político: “La Patria, la memoria y el territorio nacional no se venden”.
El exministro Sergio Massa, por su parte, sostuvo que la causa Malvinas “no es negociable” y que obliga a sostener “todos los días” el reclamo de soberanía.
En el mismo sentido se expresó el gobernador riojano Ricardo Quintela, quien llamó a actuar con “coherencia y dignidad nacional” y a sostener “una sola bandera”.
También la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, participó de la vigilia en Ushuaia y remarcó que “Malvinas nos debe unir, siempre, en un constante pedido de justicia”.
📍 Ushuaia
MALVINAS, CORAZÓN DE NUESTRA PATRIA.
Participamos de la vigilia junto a excombatientes para honrar a nuestros héroes. Gracias por permitirme vivir este momento tan emocionante.
Malvinas nos debe unir, siempre, en un constante pedido de justicia. Amor por nuestra… pic.twitter.com/ZPujPmUT7t
— Mayra Mendoza ☀️ (@mayrasmendoza) April 2, 2026
Desde la UCR, el diputado Martín Lousteau sumó una mirada atravesada por lo personal al recordar la experiencia de su familia durante la guerra y sostuvo que a los veteranos “les debemos memoria” y a las futuras generaciones “el reclamo permanente e irrenunciable por la soberanía”.
Villarruel rompe el tono: críticas a la “desmalvinización” y a la dirigencia
A contramano del tono predominante, la vicepresidenta Victoria Villarruel decidió fijar el posteo en X que había hecho en 2025, un mensaje extenso en el que cuestionaba con dureza el proceso de “desmalvinización” posterior al conflicto y responsabilizaba a la dirigencia política por haber instalado una mirada negativa sobre las Fuerzas Armadas.<
Mis palabras en este 2 de abril donde recordamos la Recuperación de nuestras Islas Malvinas.
El 2 de abril de 1982, bajo la advocación de la Virgen del Rosario, nuestras FFAA recuperaron la soberanía sobre las Islas Malvinas, izando el pabellón nacional en Puerto Argentino tras… pic.twitter.com/fgnmNongLy
— Victoria Villarruel (@VickyVillarruel) April 2, 2025
Según planteó, tras la guerra se construyó un “relato maliciosamente tergiversado” que habló de “ineficiencia, cobardía y falta de preparación” para “desmerecer a nuestros hombres de armas”. En esa línea, sostuvo que los veteranos fueron “escondidos a la sociedad” y que las Fuerzas Armadas fueron “desprestigiadas, perseguidas y desarmadas”.
La vicepresidenta también apuntó contra la “clase política”, a la que describió como parte de una “sociedad fracturada” que promueve la división, y planteó que, pese a ese escenario, la causa Malvinas se mantiene como “la única prenda de unidad” de la Argentina.
En su mensaje, además, incorporó un enfoque geopolítico al advertir sobre la presencia del Reino Unido en el Atlántico Sur y el interés de potencias extranjeras por los recursos naturales de la región, como la pesca y el petróleo, al tiempo que vinculó el conflicto con la defensa de los intereses estratégicos del país.
Así, mientras el resto del arco político se mantuvo dentro de un registro institucional y conmemorativo, Villarruel introdujo una lectura más confrontativa sobre el pasado reciente y el rol de la dirigencia, marcando una diferencia en el tono del 2 de abril. Vale recordar que el padre de la vicepresidenta fue teniente general y participó del combate en 1982.
JD/SC






