Casi como una ironía del destino, Javier Milei inauguró la Argentina Week, un encuentro orientado a captar inversiones y reforzar vínculos con el sector financiero internacional, con fuertes críticas hacia los empresarios. En su discurso de apertura, el Presidente de la Nación volvió a apuntar contra Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla, dueños de Techint y Fate, a los que calificó de “empresarios prebendarios”.
Sin medias tintas, el Presidente redobló sus ataques y los acusó de beneficiarse durante años de un sistema de protección estatal. “Rocca y Madanes en connivencia con políticos ladrones atacaron a los argentinos, pero eso se terminó la Argentina corrupta”, sentenció. En esa línea, el líder libertario se refirió a los vínculos entre el Estado, en especial el kirchnerismo, y algunos grupos empresarios y subrayó que “los Kirchner, cuando insultaban a Rocca, no lo insultaban porque lo odiaran, sino porque estaban negociando la coima».
En el caso particular de Madanes, Milei denunció que el titular de Aluar apretó al Gobierno y extorsionó a cambio de mantener una protección que lo favorecía. “Si no le manteníamos la barrera, nos iba a tirar 920 trabajadores a la calle un día antes de tratar la reforma laboral.. y nos tiró 920 trabajadores a la calle, esto no es un juego de niños”, subrayó.
Antes de finalizar, Milei defendió una vez más la apertura comercial y planteó que las protecciones arancelarias implican un costo para el conjunto de los consumidores. “Cuando hablan de apertura indiscriminada son una manga de… bueno, pongan ustedes el título. Están reclamando por cazar en el zoológico”, sostuvo. Además citó el “principio de revelación” y recalcó que “aquellos que defienden la industria nacional son unos chorros”.
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