“Lo de Manu es una complicación.” La lectura catastrófica de la situación que atraviesa de lleno al gobierno de Javier Milei se repite en más de un despacho. Desde hace tres semanas, cuando el medio Radio Jai dio a conocer una foto de Manuel Adorni junto a su mujer Bettina Angeletti juntos en Nueva York, el oficialismo no logra hacer pie para recuperar el control de una agenda que ya no le pertenece. En una búsqueda desesperada por intentar mostrar normalidad, los funcionarios insisten en mostrarse activos y con gestión. Pero el tiro, al menos por ahora, sigue saliendo por la culata.
Ésta mañana, el jefe de gabinete se trasladó a la Quinta presidencial de Olivos donde el presidente y su hermana, Karina Milei, lo esperaron para desayunar. El cónclave inició puntual a las 10 de la mañana y se extendió hasta bien entrado el mediodía, momento en el que el titular de los ministros se trasladó directo hacia la Casa Rosada para seguir con su agenda diaria. Durante el encuentro, según confirman diversas fuentes oficiales, los hermanos libertarios volvieron a rectificar su apoyo condicional al ex vocero, pero con una condición indeclinable: no abandonar las actividades de coordinación interna.
Gestión hasta que duela
Ya en el edificio de gobierno, el jefe de gabinete se reunió con el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, y los equipos técnicos de todos los ministerios para avanzar con la presentación del Informe de Gestión que el ex vocero deberá hacer el próximo 29 de abril en la Cámara de Diputados. Según confiaron desde el círculo íntimo de ambos funcionarios, la próxima etapa de esta planificación será un encuentro con los enlaces políticos del gobierno para terminar de pulir las respuestas de las más de 4.800 preguntas que fueron remitidas a la jefatura esta semana.
Durante este encuentro, además, Devitt y Adorni mantuvieron conversaciones para avanzar con las disposiciones necesarias para que el país ingrese a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), un foro internacional conformado por 38 países que promueve la puesta en marcha de «políticas que contribuyan a mejorar la calidad de vida.» En esta mesa operativa también se sienta el canciller Pablo Quirno, quien está a cargo de articular con sus pares de otros países.

Siempre con el foco de mostrarlo activo, desde los canales oficiales de comunicación interna que tiene Presidencia se hizo saber a la prensa que el titular de los ministros mantendrá una serie de reuniones una vez pasado el feriado de Semana Santa. En este marco, el próximo 6 de abril, a las14 hs, Adorni se reunirá con Alejandra Monteoliva en el Ministerio de Seguridad. Al día siguiente, visitará a las 14hs a Mario Lugones en el Ministerio de Salud; y cerrará esta primera etapa el miércoles 8 a las 10hs en Ministerio de Defensa con Carlos Presti. Según advierte el escueto comunicado que circuló el gobierno, estos encuentros tienen como objetivo «analizar la planificación y ejecución de sus respectivas carteras, proyectando además las metas operativas para el período 2026/2027.»
Como contó este medio, la única estrategia activa que el gobierno mantiene firme para intentar disipar la espesa niebla que generó el escándalo que tiene a Adorni como principal implicado en una causa que lo investiga por posible enriquecimiento ilícito es mostrar al jefe de gabinete como un hombre activo dentro del oficialismo. Por esta razón, este martes recibió en su despacho de Balcarce 50 al presidente de la Sociedad Rural, Nicolás Pino, con quien trabó una amistad desde que llegó a la gestión pública. La foto con el hombre fuerte del campo, quien ya se prepara para iniciar la cosecha gruesa, es recibido dentro del oficialismo como un gesto contundente por parte de un sector del Círculo Rojo en medio de un oleaje de repercusiones dentro del establishment por la vulgaridad del hecho que llevó al ex periodista a protagonizar las tapas de todos los diarios.
Si bien la orden es no confrontar públicamente, lo cierto es que dentro del gabinete libertario las tensiones y desconfianzas no paran de crecer. En muy baja voz, ministros y funcionarios hacen saber su preocupación por el impacto que pueda tener la escalada del conflicto no sólo en la imagen del presidente, sino en sus propios planes personales. Desde hace tres semanas, por caso, ningún ministro se presenta en la televisión ni desvía su agenda de lo estrictamente institucional para evitar consultas sobre el Adorni gate.
En este sentido, resalta de llamativo el largo silencio que el ministro del Interior, Diego Santilli, mantiene desde el inicio del conflicto. El Colo, quien se mueve con una supervivencia poco vista dentro del oficialismo, interrumpió sus encuentros con gobernadores y dejó de vérselo en reuniones con aliados dentro del Congreso, donde solía pasar gran parte de su día. En los últimos días, cuando las versiones sobre la salida de Adorni estuvieron en su punto cúlmine, el nombre del ex macrista resonó como potencial candidato a reemplazarlo.
Desde su círculo se encargaron de negar rotundamente esta posibilidad. La contundencia tiene una razón de ser: Santilli quiere ser gobernador de la Provincia de Buenos Aires, instancia para la que será habilitado si y sólo si Karina lo habilita. Colaborar en la serruchada del piso que todavía sostiene al funcionario preferido de la hermanísima parecería no ser la mejor idea para lograrlo.
Milei vuelve a mostrarse con Adorni
Pese a todos los contratiempos que le genera, Javier Milei volverá a mostrarse junto a Manuel Adorni este jueves. Será durante el acto que el primer mandatario encabezará en la Plaza San Martín, en el barrio porteño de Retiro, en homenaje por el 44° aniversario del inicio de la Guerra de Malvinas. Allí, junto a su hermana Karina y otro puñado de ministros, el presidente volverá a dar una muestra pública de apoyo a su jefe de gabinete, quien pese a seguir firme en su cargo, atraviesa «su peor momento» personal, según confían desde su círculo.
TS/CM






