El texto final de la Reforma Laboral llegó a las bancas de los senadores seis minutos antes de la votación, cuando ya era madrugada de jueves. Nadie llegó a leer que a último momento el oficialismo incorporó la reducción del pago de salarios de hasta un 75% en caso de enfermedad o accidente. Se trata del Capítulo VII, que podría ser una traba en Diputados, donde se debatirá esta semana el proyecto oficialista que ya tiene media sanción de la Cámara Alta.
El ministro del Interior, Diego Santilli, y la jefa de la bancada libertaria, Patricia Bullrich, operaron para lograr la aprobación en el Senado de la Reforma Laboral. Santilli prometió a los gobernadores financiamiento para su provincias a cambio de los votos. Bullrich se sentó a conversar con aliados y dialoguistas. Con excepción del bloque peronista, el resto de los senadores votó a favor. Pero hay un problema para conseguir la media sanción y el proyecto podría volver al Senado.
El Capítulo VII está incluido en el título primero -son 26, total-. El Título primero es el corazón de la reforma, dado que modifica aspectos claves de la ley actual de contrato de trabajo. Y resulta que el Capítulo VII establece que en caso de accidentes y enfermedades que no se produzcan en el lugar de trabajo o a consecuencia del empleo, los empleados ganarán el 50% del sueldo o el 75%. ¿De qué depende? Si un trabajador falta porque se engripó, cobra el 75% si la enfermedad fue por -por ejemplo- la exposición al aire acondicionado de la ofician. Será del 50% si el trabajador se contagia una gripe afuera. Un verdadero delirio: ¿cómo se determinada cuándo, dónde y a consecuencia de qué un empleado se enferma?
Nadie en el Gobierno pudo responder quién decidió incluir ese artículo porque no figuraba en el proyecto que firmó el presidente Javier Milei. Desde el bloque oficialista en el Senado reconocieron que entró a último momento. Y que fue un «pedido de jueces laboralistas razonables y por el ruego de los empresarios pymes», informó La Nación. Con el momento de la votación encima, cuando ya habían cerrado su locución los jefes de bloque, José Mayans, por la oposición, y Bullrich, por el oficialismo, estas modificaciones sortearon los controles y La Libertad Avanza logró que aprobaran el capítulo entero.
Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación, explicó que la medida «apunta a reducir las licencias eternas». Cristian Ritondo, jefe de la bancada del PRO en Diputados, dijo en cambio que posiblemente revean el capítulo y lo cambien. «Es un disparate», opinó Miguel Ángel Pichetto, de Provincia Unidas, que agrupa 22 diputados.
El último capítulo, el XXVI, también podría trabar la votación en particular. Es el que deroga estatutos de varias profesiones, entre ellos, el del periodista y una muy actual, el de teletrabajo. Con el que no parece haber problemas es con el capítulo que refiere a las cajas sindicales. El oficialismo acordó con la CGT que los gremios podrán seguir cobrando un porcentaje del sueldo de los afiliados.
Javier Milei quiere inaugurar las sesiones legislativas de este año con dos leyes con la sanción de dos leyes de alta sensibilidad social: la de Trabajo y la Ley Penal Juvenil, que tiene media sanción en Diputados. Si la Reforma Laboral vuelve al Senado los planes del Presidente se alteran.
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