El reparto de poder en Diputados entró en una etapa decisiva que definirá su funcionamiento para este año. Con una bancada libertaria que creció fuerte tras las últimas elecciones legislativas, el oficialismo comenzó a ordenar la conformación de comisiones y abrió una negociación que mantiene en alerta al peronismo. La Cámara Baja tiene 46 comisiones y hasta ahora se han constituído nueve, todas en manos del oficialismo.
Durante los primeros días, la sospecha era que La Libertad Avanza podría intentar repetir el esquema aplicado en el Senado, donde el kirchnerismo quedó sin autoridades tras la reorganización impulsada por la vicepresidenta Victoria Villarruel. En lugar de darle una de las vicepresidencias al interbloque que conduce el formoseño José Mayans, como primera minoría, el lugar quedó en manos de la peronista jujeña Carolina Moisés. Forma parte del espacio antikirchnerista del PJ, que responde a los gobernadores que le prestan votos y cuórum al oficialismo en las dos cámaras. Con ese movimiento, el oficialismo comenzó a incidir con mucha fuerza en la interna del peronismo en el Congreso.
El antecedente alimentó los temores en Diputados. Especialmente del bloque que conduce Germán Martínez, sobre todo después de que el oficialismo triplicara su número de diputados respecto del inicio del mandato.
Sin embargo, desde el oficialismo transmitieron señales de apertura. Fuentes libertarias anticiparon a La Pluma que “es inminente que UxP sea informado” para iniciar las conversaciones formales por las comisiones que todavía deben constituirse.
Según pudo saber este medio, existieron acercamientos informales en los últimos días, aunque Martínez todavía no recibió una convocatoria formal del presidente de la Cámara baja, Martín Menem, para iniciar la negociación.
En el peronismo, pese a los rumores iniciales, creen que el oficialismo no avanzará con una exclusión total. “No están en plan de quedarse con todas las comisiones”, deslizaron fuentes del bloque.
Cómo sería el reparto de las comisiones
El esquema que comenzó a circular en las negociaciones contempla la conformación de unas 15 comisiones. La idea del oficialismo sería quedarse con la mayor parte de las presidencias, aunque permitiendo que el principal bloque opositor mantenga un número relevante.
El plan que analizan en La Libertad Avanza es que Unión por la Patria tenga entre dos y tres comisiones menos que el oficialismo, mientras que el resto del reparto se completaría con los bloques aliados.
En ese punto se explica también la demora en las conversaciones formales con el peronismo. Antes de cerrar el esquema definitivo, el oficialismo avanzó en la negociación con los espacios que suelen acompañar sus iniciativas.
Los dos interbloques aliados ya plantearon sus pretensiones. Fuerza del Cambio —que reúne al PRO, la UCR y el MID— y Provincias Unidas —integrado por Innovación Federal, Encuentro Federal y la Coalición Cívica— aspiran a quedarse con entre dos y tres comisiones cada uno.
Las comisiones ya constituidas
Mientras esas conversaciones siguen abiertas, el oficialismo avanzó en la constitución de varias comisiones durante el verano legislativo. Hasta ahora se conformaron nueve, todas con presidencias en manos de La Libertad Avanza.
Entre ellas figuran Presupuesto y Hacienda, que quedó bajo la conducción de Alberto Benegas Lynch; Asuntos Constitucionales, presidida por Nicolás Mayoraz; Justicia, encabezada por Álvaro Martínez; y Legislación del Trabajo, a cargo de Lisandro Almirón.
También quedaron en manos libertarias Relaciones Exteriores y Culto, con Juliana Santillán; Recursos Naturales, presidida por José Peluc; Mercosur, conducida por Damián Arabia; Legislación Penal, encabezada por Laura Rodríguez Machado; y Familias, Niñez y Juventudes, que preside María Gabriela Flores.
En varias de ellas, las vicepresidencias o secretarías quedaron reservadas para otros bloques, aunque todavía sin ocupar.
Una agenda parlamentaria en pausa
El debate por las comisiones ocurre además en un contexto de parálisis en la agenda legislativa. A más de una semana de la Asamblea Legislativa en la que el presidente Javier Milei prometió impulsar “90 leyes” durante el año, el Poder Ejecutivo todavía no envió proyectos al Congreso ni definió prioridades para el período ordinario.
El único tema concreto sobre la mesa es la reforma de la Ley de Glaciares, que llegó desde el Senado con media sanción. El oficialismo intentó inicialmente avanzar con un dictamen rápido, pero terminó aceptando la realización de audiencias públicas para evitar una eventual judicialización y cumplir con las exigencias de la Constitución y del Acuerdo de Escazú.
Con ese escenario todavía abierto, en Diputados la atención se concentra por ahora en la ingeniería política que definirá quién controla las comisiones y, con ellas, el ritmo de los próximos debates.
JD/CM





