La demócrata Emily Gregory se impuso en la elección para la Cámara de Representantes local en el estado de Florida, en un distrito del condado de Palm Beach que incluye la residencia de Donald Trump en Mar-a-Lago. El resultado representa un nuevo revés para el oficialismo republicano en territorios donde el propio Trump había ganado por abrumadora mayoría en las elecciones presidenciales de 2024.
Gregory, empresaria y debutante en la política, derrotó al republicano Jon Maples, quien contaba con el respaldo explícito del expresidente desde enero. El distrito había quedado vacante tras la salida del republicano Mike Caruso, quien dejó su banca para asumir como secretario y contralor del condado de Palm Beach.
El triunfo demócrata se inscribe en una serie de resultados adversos para Trump y su espacio político en elecciones locales y especiales celebradas en distintos puntos del país. En declaraciones a la cadena CNN, Gregory minimizó la influencia del exmandatario en la contienda y aseguró que su campaña se enfocó en “los temas que más importan a las familias de Florida”.
Entre esas preocupaciones, la candidata destacó el impacto del costo de vida: “Todos están sintiendo la crisis de asequibilidad y lo último que necesitan las familias es pagar más por la gasolina”, afirmó, en referencia al contexto económico que atraviesa el estado.
Otro dato que generó controversia fue la decisión de Trump de votar por correo en estos comicios, pese a haber cuestionado reiteradamente ese mecanismo e impulsar restricciones a través de iniciativas como la denominada Ley SAVE America.
Especialistas señalan que las elecciones especiales suelen registrar baja participación, lo que amplifica el peso del entusiasmo del electorado. En ese marco, los demócratas lograron capitalizar el descontento en distritos tradicionalmente favorables al Partido Republicano.
Desde comienzos de 2026, el partido opositor ha conseguido avances en legislaturas estatales de Arkansas, New Hampshire y Texas, incluyendo la conquista de bancas en territorios donde Trump había obtenido amplias ventajas en 2024.
Estos resultados coinciden con un deterioro en la imagen del presidente, cuya aprobación ronda el 35%, según encuestas recientes. La combinación de inflación, desempleo y tensiones internacionales —entre ellas el conflicto con Irán— ha debilitado su posición política de cara a las elecciones legislativas de medio término previstas para noviembre, donde el oficialismo podría ver comprometida su mayoría parlamentaria.
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