«Vane, ¿podés hablar?», le escribió Marcelo Grandío por whatsapp a Vanesa Tossi, la secretaria del piloto y broker Agustín Issin. La frase quedará registrada como el comienzo de otro traspié que afronta el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, luego de ser imputado formalmente por el fiscal Gerardo Pollicita dentro de una serie de nuevas medidas solicitadas al juez Ariel Lijo.
Issin es quien le vendió el pasaje de vuelta de Punta del Este a San Fernando en el vuelo privado que trasladó a Grandio, junto a Adorni, su esposa Bettina Angeletti y sus hijos. Tossi es la secretaria del piloto y broker. Ella no respondió el mensaje que le escribió Grandio. Después la llamó y tampoco hubo respuesta. El problema es que Grandio llamó a Tossi cuando ella estaba exhibiendo el contenido de su celular al juez Ariel Lijo y al representante de Ministerio Público Fiscal.

Al mensaje y al llamado, Tossi aportó otros datos sobre el comportamiento de Grandío para demostrar que la estaba intimidando. Entre ellos, una carta documento. El juez decidió ordenarle una serie de restricciones al periodista, que no podrá comunicarse ni acercarse a la secretaria de Issin. Según ella contó en su declaración el periodista ya la había llamado en otras oportunidades y estaba muy nervioso. Al punto que les pidió que no le hicieran la factura del viaje de regreso.
La decisión de Lijo y el pedido de Pollicita suceden cuando el Gobierno cree que ya pasó el momento más difícil del escándalo. Desde que Adorni volvió a mostrarse, hubo una tregua entre sectores que siguen enfrentados. Especialmente entre la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei y el asesor Santiago Caputo. De ese ese frente común, quizás provisorio, surge una lectura unánime.

«No hay nada más», repiten los funcionarios seguros de un pronto agotamiento de la saga que aceleró el desgaste del Presidente. Las señales que salen de Comdoro Py ponen en duda esa certeza. Por ahora, anticipan que la agenda seguirá dominada por el goteo de medidas y avances del expediente, iniciado por una denuncia de la diputada Marcela Pagano.
Adorni cerró la semana con una segunda jornada de hiperactividad para superar la crisis que enfrenta. El viernes por la mañana se mostró junto al presidente Javier Milei, su hermana Karina y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello. Posó también para celebrar el fallo de segunda instancia sobre YPF. Con ese clima, en la Casa Rosada buscarán abrir esta semana. En el Gobierno prefieren pelearse con Kicillof y negarle cualquier mérito en la controversia por la expropiación de la petrolera estatal que tener que seguir exhibiendo apoyo diario a Adorni.
El pasaje de regreso y los nervios de Grandío
El pasaje de ida en el jet privado fue facturado a Imhouse S.A., productora de Grandío y proveedora de la Televisión Pública. La vuelta fue comprada a Issin, que además de ser piloto del magnate Eduardo Constantini, también vende pasajes de vuelos privados. Toda la gestión y el papeleo lo hacía Tossi y por eso comenzó a recibir las presiones. El pasaje de regreso fue facturado por 3.000 dólares el 9 de marzo, justo el día que el periodista Carlos Pagni mencionara el viaje por primera vez.
Tossi detalló en su declaración que esa factura fue impugnada por Grandio, que le envió una carta documento para exigirle su anulación. Sin embargo ratificó que fue pagada en efectivo por el amigo del jefe de Gabinete. Issin había dicho exactamente lo mismo. Es todo lo contrario a lo que había dicho Adorni, que aseguró haberse hecho cargo de los dos vuelos de su bolsillo.

Con esos elementos, Pollicita le viene pidiendo allanamientos a Lijo para reconstruir la cadena de pagos y ahora se enfocó en los bienes de Adorni y su pareja. La semana pasada Lijo, a pedido de Pollicita, ordenó el allanamiento de las oficinas de la empresa Alpha Centauri en San Fernando y de la Televisión Pública en la Ciudad de Buenos Aires. También levantó el secreto fiscal y bancario sobre Grandío.
Ahora el fiscal quiere conocer las declaraciones juradas de Adorni desde el año 2022, sean públicas o de carácter reservado. También pidió reconstruir todos los viajes realizados al exterior. Al mismo tiempo solicitó que el Registro de la Propiedad Inmueble de la Provincia de Buenos Aires aporte información sobre el titular «del lote 380 del Country Indio Cuá Golf Club y/o a cualquier otro lote, unidad o inmueble ubicado en ese barrio, a nombre de Adorni o su mujer Angeletti».
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