Hasta en las mejores familias, las crisis y los contratiempos hacen comulgar en unidad a los más antiguos rivales de las dinastías. En el gobierno, donde la convivencia entre los sectores ligados a Karina Milei y Santiago Caputo no pueden siquiera compartir alas dentro de la Casa Rosada, la regla no tiene excepción. Después del escándalo que tuvo a Manuel Adorni como protagonista por las inconsistencias en su patrimonio, el oficialismo busca recuperar una agenda que ya no les pertenece y se muestra como toda circunstancia adversa requiere: unidos en el espanto.
Este jueves estará con el presidente Javier Milei y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello. Luego el mandatario y el ministro coordinador estarán en el barrio porteño de Paternal.
Este miércoles, por decisión explícita de él mismo, el jefe de gabinete montó una conferencia de prensa en la que buscó quitarse responsabilidades brindando legalmente medidas declaraciones sobre su situación patrimonial. Con la excusa de “no perjudicar la investigación judicial”, el ex vocero se limitó a advertir que no dará mayores detalles y a atacar a la prensa acreditada. Todo lo que ocurrió en el atril que lo supo tener como protagonista en los primeros dos años de gestión estuvo estudiadamente diagramado por el comité de crisis que se creó el último fin de semana.
Por pedido del propio Adorni, y casi como una muestra de lealtad hacia quien por calidad transitiva debería ser su rival, Santiago Caputo se puso al frente de la estrategia comunicacional. Desde el domingo, el asesor y el jefe de gabinete estuvieron en contacto constante. Para hacer correctamente su trabajo, el gurú del presidente pidió al ex periodista saber todos los detalles sobre su situación patrimonial y necesitó saber si habría más secretos. El portavoz juró que no. Con el chequeo de abogados ligados al sobrino de Luis Caputo, asesor y asesorado se dispusieron a diagramar una estrategia que le permitiera al titular de los ministros salir por arriba del laberinto.
El lunes, por caso, hubo una cumbre entre los equipos de ambos barones. El asesor caputista Julián Hampton y la mano derecha de Adorni, Aimé Meme Vázquez, se encontraron en un Zoom que se extendió cerca de 40 minutos para terminar de ultimar detalles. El encuentro del cuarteto se replicó el miércoles por la mañana en las oficinas que Adorni ocupa en la planta baja de Balcarce 50, donde se ultimaron detalles para una conferencia que dejó mucho que desear. “Seríamos muy necios si trabajamos por separado teniendo un quilombo así”, dijo ante este medio una fuente al tanto de los manejos para controlar la crisis gubernamental.

En una búsqueda concreta por mostrar unidad en medio de las tensiones ya imposibles de ocultar entre karinos y caputistas, gran parte del gabinete se hizo presente en la sala de conferencias del tercer piso para replicar el mensaje de apoyo que tuvo su versión en redes días atrás. El ministro de Economía, Luis Caputo; el ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno; la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva: el ministro de Desregulación, Federico Sturzzeneger; el ministro de Salud, Mario Lugones; la secretaria legal y técnica, María Ibarzabal Murphy, el secretario de asuntos estratégicos, Ignacio Devitt y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, dijeron presentes.
El gesto que se llevó toda la atención, sin embargo, fue la presencia de Santiago Caputo, quien escuchó atentamente la conferencia apoyado en una de las paredes con ánimo de pasar desapercibido. Karina Milei, quien repele con su alma al periodismo, se negó a participar de la conferencia. Sin embargo, minutos después de finalizada la misma, envió otro nuevo gesto de apoyo incondicional a su ministro con el posteo de una foto en la que los tiene sonriendo a ambos. “Mi apoyo, intacto. Más allá de las operaciones del periodismo y la vieja política sé quién sos y de tu integridad”, sentenció la hermana presidencial, quien nunca tuvo intención de soltarle la mano a sus ojos, boca y oídos dentro de la Rosada.
Las ausencias, sin embargo, también levantaron suspicacias. La titular de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, no participó de la conferencia. Días atrás, su baja participación en el operativo contención que montó gran parte del oficialismo, sumado a las sospechas del gobierno sobre la participación necesaria de la Policía de Seguridad Aeroportuaria que hasta hace pocos meses manejó la ahora ex ministra, no hicieron más que dirigir todos sus focos hacia la ex Montonera. No es una novedad advertir sobre la disputa silenciosa que la senadora y el jefe de gabinete mantienen por la jefatura de gabinete de la Ciudad. Este trasfondo no hizo más que alimentar los rumores.
Sin posibilidad de tolerar un sólo frente de guerra más, en el gobierno acordaron un cese del fuego momentáneo para intentar recuperar la agenda en pos de garantizar la estabilidad de Adorni. Para ello, el jefe de gabinete sobrecargó su agenda de encuentros con miembros del oficialismo. Este jueves, el ex vocero se reunió con Bullrich en Casa Rosada para cerrar filas de cara a los próximos pasos legislativos del gobierno que tienen a la aprobación de los pliegos de jueces y fiscales, la aprobación del nuevo código penal y la ley de glaciares como prioridad.
Por la tarde fue el turno del ministro del Interior, Diego Santilli, quien dio un panorama sobre la situación con los gobernadores aliados en el Congreso. Por último, Sandra Pettovello llegó a la Rosada para contarle al jefe de gabinete los próximos pasos de su gestión, con la eliminación de planes de trabajo como norte. Adorni, en tanto, volverá al ruedo con sus conferencias de prensa semanales para seguir fingiendo una normalidad que todavía está lejos de poder asentarse.
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