Otro vínculo personal de Javier Milei ha quedado relegado por la influencia de su hermana Karina. La secretaria General de la Presidencia fue la encargada de convocar a Juan Gabriel Mahiques para ocupar el ministerio de Justicia y, con su nombramiento, evitar que los candidatos impulsados por el asesor Santiago Caputo se queden con el control de esa cartera. Después de sellar esa decisión y presenciar la jura de su elegido, partió para Nueva York junto al presidente. El viaje no ha terminado pero este martes se confirmó una decisión que, posiblemente, ha sido controlada desde la distancia, porque Diego Valenzuela finalmente no formará parte del Gabinete y no quedará al frente de la nueva Agencia Nacional de Migraciones o de Seguridad Migratoria. Su creación también ha sido objetada y su futuro resulta tan brumoso como la designación del exintendente.
Valenzuela es economista y periodista. Desembarcó en la política de la mano de Horacio Rodríguez Larreta, cuando se transformó en un funcionario comunal enfocado en la relación de la Ciudad de Buenos Aires con los municipios del Área Metropolitana de Buenos Aires. Cuando puso un pie en la administración porteña ya conocía a Milei, porque compartió estudios en la Universidad de Belgrano donde Valenzuela se graduó como Licenciado en Economía. De sus orígenes en el larretismo pasó a tejer una muy buena relación con Patricia Bullrich. En el medio se tranformó en uno de los dirigentes que decidieron pelear por una intendencia en el conurbano y así fue jefe comunal del partido de Tres de Febrero en dos oportunidades, siempre bajo el signo del PRO.
Así se erigió como una referencia importante para el partido amarillo en un distrito clave del oeste bonaerense y la segunda sección electoral. La llegada de su amigo Milei a la presidencia lo encontró como intendente y por eso, cuando comenzó el éxodo del macrismo hacia La Libertad Avanza, Valenzuela fue el primer jefe comunal libertario del conurbano.
Con ese viento de cola jugó en las últimas elecciones bonaerenses de medio término de septiembre. Fue candidato a senador bonaerense, pero dentro de la boleta de La Libertad Avanza. Su desembarco en el legislativo provincial quedó en veremos cuando empezó a sonar como funcionario del Gobierno, impulsado por Patricia, para quedarse al frente del área migratoria. En septiembre fue electo senador y en diciembre se tomó licencia para postergar su jura hasta confirmar que iba a llegar al Gobierno. Bullrich llegó al Senado y dejó la cartera de Seguridad, que quedó en manos de Alejandra Monteoliva.
Sin Bullrich en el ministerio para nombrarlo, la posibilidad de Valenzuela comenzó a deshilacharse. En el Gobierno deslizan que Monteoliva no tenía ningún interés en sumarlo y Karina estaba dispuesta a respaldarla con tal de evitar su ingreso al Gabinete.
Marzo fue un momento de definiciones, porque se cumplieron tres meses desde que sonó con fuerza su nombramiento y el mismo tiempo desde que se tomó licencia para postergar la jura como senador bonaerense de LLA. Valenzuela se habría cansado de esperar un llamado que nunca llegó y de transcurrir 90 días contestando que su designación era cuestión de tiempo. Ahora no llegará al Ejecutivo, pero en su entorno aseguran que lo único que sigue en pie es la relación que mantiene con el Presidente.






