“Eso quieren. Mi renuncia. Pero no se les va a dar. El 10/12/27 hasta esa fecha ocupo con honestidad mi cargo. Al que no le gusta vota lo que quiere en el próximo turno. Slds”, tuiteó Victoria Villarruel. Esa fue la respuesta de la vicepresidente a los ataques del diputado Luis Petri y al titular de la Cámara baja, Martín Menem en X. Escala la interna en el Gobierno.
El cruce ocurrió luego de la escandalosa apertura de sesiones ordinarias. Petri, en una entrevista con TN, había dicho que Villarruel «apostó por el fracaso del gobierno». Horas más tarde y por redes sociales la vicepresidenta le contestó en duros términos. Le pidió ubicación y calificó su opinión como de “vecina chusma”.
Yo te conozco por golpista https://t.co/K18U4zUzLx
— Luis Petri (@luispetri) March 3, 2026
Sin rodeos, la vicepresidenta sembró dudas sobre la gestión del ex radical en la obra social de las Fuerzas Armadas. “Preocupante que no responda aún por el vacío que dejó en IOSFA y que hizo su funcionario Mendocino. Dejó a cientos de miles de militares y familias sin atención médica en los confines del país, creo que antes de divagar y comentar como una vecina chusma, debería ubicarse y ver cómo afronta judicialmente lo que parecería fue un desfalco de la obra social de los militares y sus familias. Sigo atentamente la causa judicial”, lanzó en su cuenta de X.
Irónica, Villarruel fue, incluso, más allá: “A Petri lo conozco por sus cosplays y por los trencitos de la alegría con el Presidente Milei. Y por el vaciamiento de IOSFA, y los sueldos más bajos de todas las fuerzas”, insistió en otro posteo.
El ex ministro, por su parte, le contestó con la acusación de golpismo. “A vos te conozco por golpista”, replicó.
Villarruel reafirma así su pertenencia al sector militar y consolida ese perfil que busca capitalizar. Más temprano, el presidente de la cámara de diputados, Martin Menem, había cuestionado que su par del Senado estuviera chateando por celular durante el discurso de Javier Milei.
“Más grave fue la acusación de golpismo que sugirió el Presidente, pero entiendo que Menem tan refinado, distinguido y con amplios conocimientos de protocolo, ceremonial y chupamedismo no haya podido tolerar estar al lado mío”, lo fulminó.
La tensión entre Villarruel y los Menem venía escalando al punto que la organización de la apertura de sesiones estuvo completamente a cargo del riojano cuando le corresponde a las autoridades del Senado tomar el control.
AL/SC






