«No es exagerado hablar de una final anticipada», se adelantó el DT de la Selección española, Luis de la Fuente. Pero algo es cierto: el cruce entre España y Francia será fútbol de categoría. Ambos equipos buscan pasar a la final del Mundial. El ganador será el rival de Argentina o Inglaterra, el que resulte ganador.
Desde las 16, hora argentina, en el Estadio AT&T en Arlington, cerca de Dallas, los Bleus y la Roja se disputarán la final del domingo, programada en el MetLife Stadium, a las afueras de Nueva York.
España llega respaldada por el juego colectivo más convincente del torneo. Solo recibió un gol en seis partidos y fue dejando en el camino a rivales de peso como Portugal y Bélgica sin renunciar a su identidad.
Campeona en 1998 y 2018, Francia suma 16 goles y se deshizo con autoridad de los duros marroquíes, los suecos y goleó a Noruega en fase de grupos.
La pugna también enfrenta a dos «estilos antagónicos», dijo De la Fuente. La Roja busca mandar con la pelota y desgastar al rival desde la posesión. Francia se siente
cómodo esperando unos metros más atrás para luego disparar a Kylian Mbappé, Ousmane Dembélé o Michael Olise, sus tres mosqueteros.
La última vez fue hace veinte años
El de este martes es apenas el segundo cruce entre ambos en un Mundial. El primero fue hace veinte años, cuando Francia remontó 3-1 en los octavos de Alemania 2006.
El eliminado fue España.
Pero en esta década la ecuación cambió. España derrotó a Francia en las semifinales de la Eurocopa de 2024 y en la Liga de Naciones de 2025, dos antecedentes recientes que alimentan la confianza de la Roja y le descargan presión a los Bleus.
Francia abraza una regularidad extraordinaria tras disputar su tercera semifinal mundialista consecutiva. Y Didier Deschamps, el técnico, puede convertirse en el primer seleccionador que alcanza tres finales seguidas.
VDM con información de AFP.










