Federico Sturzenegger ya tiene listo el borrador de un nuevo paquete desregulador, de 100 artículos distribuidos en ocho capítulos, que atraviesa sus últimas revisiones en el área de Legal y Técnica de la Casa Rosada antes de ser enviado al Congreso. A pesar de tener reformas clave aún trabadas y un Congreso en receso, el oficialismo se aferra a la sobreventa de nuevos paquetes de leyes pesadas. Esa fuga hacia adelante ya generó rechazo en al menos tres sectores distintos antes de que el texto pise el recinto.
Según el borrador al que accedió La Pluma, el proyecto modifica el Código Civil y Comercial, la ley de Farmacias (vigente desde 1967), el régimen de corretaje inmobiliario, la Ley de Fomento del Libro, la normativa de doblaje obligatorio, la regulación del Gas Licuado de Petróleo, la ley de Navegación y Cabotaje (de 1944) y un capítulo completo dedicado al agro y la industria vitivinícola, que incluye la disolución de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) y el fin de los aportes obligatorios al Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA).

En farmacias, habilita la venta online de medicamentos, la entrega a domicilio y la comercialización de productos de venta libre en kioscos y supermercados. En corretaje inmobiliario, elimina la exigencia de título universitario para ejercer como corredor (bastará con secundario completo y mayoría de edad) y prohíbe fijar aranceles mínimos o máximos. En el mercado del libro, deroga la ley de precio único, que desde 2001 impide que las grandes cadenas vendan a descuento por debajo de lo que fija el editor. Y en el GLP, elimina la posibilidad de que el Estado regule precios, márgenes o condiciones comerciales del gas envasado.
Fuerte rechazo al paquete de Sturzenegger
El capítulo del libro fue el primero en generar ruido. La Cámara Argentina del Libro sostuvo que el precio único «es la herramienta fundamental para proteger a las librerías independientes de barrio y a las editoriales pymes». Adolfo de Vincenzi, CEO del grupo ILHSA (dueño de Yenny y El Ateneo), fue más duro en una entrevista con la revista Forbes: «Si se desregula todo, para los supermercados el libro debe ser el 0,5% de la venta. Lo pueden regalar sin ningún problema. Este país (…) pasaría a tener un negocio que agonizaría». Desde el Ministerio de Desregulación responden que el objetivo es que «los libros sean más accesibles» y que «no existe evidencia en el mundo de que el precio fijo sea necesario para preservar la bibliodiversidad».
El campo respondió con una unidad poco habitual. Las cuatro entidades de la Mesa de Enlace (SRA, CRA, FAA y Coninagro) y las principales cámaras frigoríficas firmaron un documento conjunto en rechazo al fin de los aportes obligatorios al IPCVA. El organismo recaudó más de 8.000 millones de pesos en lo que va de 2026, financiado con el 0,07% del valor de la res que pagan los productores y el 0,03% que aportan los frigoríficos por cada animal faenado. Su presidente, Georges Breitschmitt, calificó la propuesta de aportes voluntarios como «algo que no es superador» y advirtió que sería «lo mismo que decir cerremos el Instituto». El antecedente más cercano es el de Coviar, que el propio Sturzenegger ya había desfinanciado en mayo calificando ese esquema de «aberración».

En el sector inmobiliario, la reforma llega después de que el propio ministro ya hubiera sufrido una derrota similar a nivel provincial: en junio, el Colegio de Martilleros de Buenos Aires había logrado frenar un proyecto local con el mismo espíritu.
Dudas hasta en los propios aliados
El alcance del paquete generó cuestionamientos incluso dentro del arco dialoguista. En la UCR y algunas fuerzas provinciales advirtieron a La Pluma sobre la dificultad de debatir en un único proyecto tantas modificaciones que abarcan actividades tan diversas: puede haber legisladores dispuestos a acompañar algunas desregulaciones puntuales pero a rechazar otras, lo que complica la construcción de una mayoría para el paquete completo. Es la misma lógica que, en paralelo, complica hoy el cierre de la ley de propiedad privada o la reforma electoral: cuantos más capítulos sensibles se acumulan en un solo texto, más actores con poder de veto aparecen.

El debate, además, se cruza justo cuando comenzó la Exposición Rural de Palermo, con Sturzenegger, el canciller Pablo Quirno y la cúpula de la SRA compartiendo un almuerzo en el que seguramente el futuro del IPCVA fue un tema de conversación. El ministro insiste en avanzar con la agenda desreguladora pese a los frentes abiertos, y lo que todavía no está claro es si el Congreso, entre el receso, la ley de tierras sin cerrar y el humor de los propios aliados, va a tener margen para sumar una discusión más a la pila.
JD/CM










