Durante el Council de las Américas, el presidente Javier Milei celebró el dato de inflación mayorista de julio, que fue del 0,8%, y aprovechó para recordar una de sus promesas: si la inflación comenzaba con cero en agosto, realizaría un nuevo recital. “Debería cumplir la promesa de que si arrancaba con cero en agosto iba a ser un recital. Así que haré otro recital, lo único que sí voy a tener que buscar tiempo para ensayar, que eso se me va a complicar un poco, pero ya lo haré”, afirmó Milei. Cabe recordar que, en su momento, el líder libertario hacía mención a la minorista, no a la mayorista.
Más allá de la ocurrencia presidencial, las primeras estimaciones privadas anticipan que la inflación de agosto volvería a ubicarse por debajo del 2%, pero muy lejos de ese 0% tan ansiado. En ese sentido, el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central proyectó para el octavo mes una inflación del 1,8%.
En el sector privado, algunas consultoras son más optimistas y esperan un resultado más cercano a los mínimos registrados durante la gestión de Milei, pero también se mantienen a distancia del valor tan ansiado por el Gobierno. Libertad y Progreso proyecta una inflación del 1,4%, mientras que Eco Go estima un 1,6%. Orlando Ferreres y C&T Asesores Económicos coinciden en una previsión del 1,5%, mientras que Analytica ubica el IPC de agosto en 1,7%.

El pronóstico de las consultoras
Una de las claves de la caída en el índice de precios es el comportamiento de los alimentos. Desde Eco Go señalaron que, durante las tres semanas relevadas, encontraron “muy baja inflación”, un comportamiento que, según reconoció, los sorprendió y llevó a revisar a la baja la estimación mensual. “En el primer trimestre, hubo tres shocks que dieron la mayor aceleración, que persiste: el petróleo, la carne y la recomposición de las tarifas de servicios públicos. Eso explica en parte por qué no llegó a 0 y va a costar, dependiendo de si se abre el acceso al mercado financiero y si el nivel de reservas es el adecuado para el tamaño de la economía. El tipo de cambio en el segundo semestre se moverá más y algo se trasladará. Llegar a 0 implicaría una tasa real más alta y una caída de la actividad, lo veo difícil dado que la Argentina no está estabilizada”, detallaron.
En tanto, desde Analytica coincidieron en que “no es posible que arranque con 0%, pero explicaron que “tampoco estaría por encima de 2%”. A la consultora le da 1,7%. “Después de julio, estacionalmente malo, vemos un segundo semestre con una inflación que empezaría con 1% todos los meses, por efectos estacionales más moderados, si no hay una alteración financiera significativa”, indicaron.
Por su parte, Camilo Tiscornia, de C&T, comentó que “el Presidente fue ambicioso cuando marcó que arrancaría con 0, al menos la inflación al consumidor”. “Era poco probable que llegue a ese valor. Se dio ahora en la mayorista, pero son distintas canastas. En esta, el petróleo tiene mayor peso, lo que su estabilidad ayudó a que los precios mayoristas dieran 0,8%. “Estimamos que debería dar menos de 2% de vuelta, probablemente esté cerca de 1,5%”, adelantó.
Fausto Spotorno, de OJ Ferreres, pronosticó el mismo escenario: “Los primeros 15 días nos da 1,2% y estimamos que agosto dará 1,5%. El dato mayorista y la medición semanal nos muestran una tendencia a la desaceleración”, diagnosticó.
El dato más alentador para el Gobierno lo marca justamente la consultora más afín: Libertad y Progreso. La entidad dirigida por Agustín Etchebarne registró un dato llamativo durante la tercera semana de agosto, una deflación del 0,4%. A partir de ese comportamiento, la entidad redujo su proyección para el mes hasta el 1,4%.

La promesa del Gobierno y el desafío de sostener la baja
El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, también sostuvo que las autoridades continúan observando una reducción de la inflación y anticipó un registro inferior al de julio. “Pareciera que vamos a tener una tasa de inflación menor a la de julio, que tuvo factores transitorios, pero también probablemente menor a la de junio”, afirmó recientemente.
Así, mientras el Gobierno busca instalar la idea de que la desinflación avanza hacia el ansiado 0%, las proyecciones privadas muestran que ese objetivo todavía aparece lejos. Con estimaciones que van del 1,4% al 1,8% para agosto, el dato estaría por debajo del 2%, pero todavía muy lejos de una inflación nula.
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