Adrián Ravier salió a aclarar sobre lo que dijo esta mañana acerca del rol de Santiago Caputo dentro del esquema libertario. El vocero presidencial no logró comunicar de forma clara los movimientos dentro de Casa Rosada durante la conferencia de esta mañana y reveló que Santiago Oría, cineasta y dirigente cercano a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, reemplazaría al asesor estrella del presidente Javier Milei en materia de comunicación digital.
Consciente de su error no forzado, Ravier escribió en X: «Sobre mi respuesta respecto de la comunicación del Gobierno Nacional, hago una importante aclaración: No hubo ni hay ningún cambio en el organigrama de comunicación del Poder Ejecutivo, ni designación alguna, ni traspaso de responsabilidades entre áreas«.
Sobre mi respuesta respecto de la comunicación del Gobierno Nacional, hago una importante aclaración:
No hubo ni hay ningún cambio en el organigrama de comunicación del Poder Ejecutivo, ni designación alguna, ni traspaso de responsabilidades entre áreas.
— Adrian Ravier (@AdrianRavier) August 25, 2026
La aclaración planta incertidumbre puertas adentro de Balcarce 50, ya que se habían oficializado versiones de que uno de los vértices del llamado «triángulo de hierro» perdería capital político. En este sentido, el propio Oría saltó en la misma red social para burlarse del vocero: «Gracias Adrián por aclarar que los roles de cada uno de los encargados en las distintas facetas de la comunicación de gobierno siguen de la misma manera».
Gracias Adrian por aclarar que los roles de cada uno de los encargados en las distintas facetas de la comunicación de gobierno siguen de la misma manera. https://t.co/oPQDPrZFU4
— Santiago Oría (@Santiago_Oria) August 25, 2026
El aparato oficial funciona bajo presión en una semana con compromisos legislativos en los que buscan una victoria tras el duro golpe que significó la caída del capítulo de ley de tierras dentro de la ley de inviolabilidad de la propiedad privada. Asimismo, el Presidente retomó la agenda local tras un largo período de inactividad política, tanto en el plano real como en el digital, y busca recuperar la iniciativa de cara a las elecciones presidenciales. En ese marco, tropiezos evitables como el de hoy por parte de Ravier solo echa más leña al fuego.
Ravier recomendó escuchar a Milei sobre la mora y dijo que «lo de los televisores fue un ejemplo»
En una nueva conferencia, el vocero presidencial, Adrián Ravier, aclaró que el Gobierno no acompañará los proyectos de la oposición para aliviar la situación de las familias endeudadas, mientras que minimizó el problema de la mora. «Lo de los televisores fue un ejemplo, hay otros factores que explican las moras», esbozó respecto a los dichos del presidente Javier Milei sobre el tema, y hasta recomendó sus definiciones.
En ese sentido, el vocero expresó que el problema es de los bancos y las entidades financieras no bancarias «que han otorgado créditos con tasas de interés elevadas». Además, volvió a acusar a la «embestida política del Congreso en 2025 que elevó las tasas de interés y elevó la mora», mientras que la oposición «votó proyectos que no tenían un financiamiento claro». A pesar de esta situación, Ravier sostuvo que «salvar esta situación desde el Gobierno implicaría tomar recursos de una parte de la población para salvar a los bancos».
Mientras tanto, un informe del Instituto Argentina Grande (IAG) reveló que el 47,7% de los hogares argentinos no llega a fin de mes y debe recurrir a ahorros o deudas. El estudio precisó que el 36,1% de las familias quemó ahorros, el nivel más alto en una década, mientras 2,5 millones de hogares se endeudan solo para subsistir.

Con respecto a Fernando Cerimedo, ex asesor de Milei que fue condenado a prisión preventiva por tentativa de femicidio contra Nadia Beller, el vocero declaró: “Milei no tiene relación con Cerimedo desde 2023, ha habido unos ingresos en Casa Rosada durante la mitad de 2024, pero sin el presidente». No explicó de forma clara en qué consistieron estos encuentros del consultor en Balcarce 50. Por otra parte, desestimó la veracidad de los hechos y desligó al país de la definición del caso: «Este delito se cometió en Bolivia, si es que se cometió».
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