El Gobierno anunció un programa de $ 2 billones para ampliar la oferta de créditos hipotecarios y atacar uno de los principales problemas que enfrenta el mercado: la falta de fondeo bancario de largo plazo. La iniciativa utilizará recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES para colocar depósitos en los bancos, que deberán destinar esos fondos a nuevos préstamos para primera vivienda.
El ministro de Economía, Luis Caputo, presentó este miércoles el esquema y explicó que el objetivo es generar condiciones para que las entidades financieras puedan prestar a plazos largos, en un mercado donde los depósitos bancarios suelen tener vencimientos mucho más cortos que los créditos hipotecarios.
Desde el Gobierno aclararon que el FGS colocará depósitos a plazo fijo ajustados por UVA más una tasa adicional en las entidades financieras que participen de las licitaciones. A cambio, los bancos deberán utilizar esos recursos para financiar créditos hipotecarios destinados a personas que busquen acceder a su primera vivienda.
Cómo funcionará el nuevo esquema de créditos hipotecarios
El programa tendrá un monto total de $ 2 billones, que será distribuido mediante licitaciones sucesivas de $ 200.000 millones. La primera convocatoria está prevista para la próxima semana.
En cada licitación, los bancos competirán para quedarse con parte de los fondos. Ninguna entidad podrá concentrar más del 20% del monto de cada subasta. Una vez adjudicados los recursos, tendrán un plazo de 90 días corridos para aplicarlos a créditos hipotecarios.
El esquema contempla dos tipos de colocaciones del FGS:
- A un año: con una tasa mínima de UVA + 2,5%.
- A cinco años: con una tasa mínima de UVA + 4,5%.
Esas tasas corresponden al fondeo que recibirán los bancos y no a la tasa final que pagarán los tomadores de los créditos. El Gobierno fijó, en cambio, un techo para los préstamos hipotecarios que se otorguen utilizando estos recursos: los bancos no podrán cobrar más de UVA + 7,5% anual.

Créditos UVA: cuánto se podrá pedir
Los préstamos tendrán un plazo mínimo de 15 años y un monto máximo de 150.000 UVA, que Caputo estimó en torno a los US$ 200.000 al momento del anuncio.
El límite no significa que todos los créditos vayan a alcanzar ese monto. De hecho, Economía tomó como referencia un préstamo promedio de alrededor de $ 114 millones, equivalente a unos US$ 80.000, para estimar el alcance del programa. Con ese promedio, el Gobierno calcula que los $ 2 billones podrían generar entre 17.000 y 18.000 soluciones habitacionales.
Los fondos estarán destinados a créditos para comprar, construir, ampliar o refaccionar una primera vivienda. El Estado no establecerá un único préstamo ni una única línea para todos los solicitantes: cada banco deberá armar su oferta comercial y realizar su propia evaluación crediticia.
Un ejemplo: cuota de $ 865.000 para un crédito de US$ 80.000
Durante la presentación, Caputo mostró un ejemplo para explicar cómo podría funcionar una operación. Sobre una vivienda valuada en aproximadamente US$ 106.000, el Gobierno tomó como referencia un financiamiento del 75%, equivalente a unos US$ 80.000. Para un crédito a 25 años y una tasa de UVA + 7%, la cuota inicial estimada sería de alrededor de $ 865.000 mensuales.
Con una relación cuota-ingreso del 25%, el grupo familiar debería acreditar ingresos netos de aproximadamente $ 3,46 millones mensuales.

¿Qué bancos podrán ofrecer los nuevos hipotecarios?
El Gobierno no anunció una lista cerrada de bancos que ya tengan habilitada una nueva línea hipotecaria. El mecanismo está diseñado para que las entidades financieras compitan en las licitaciones del FGS y, si reciben esos fondos, los destinen a créditos hipotecarios bajo las condiciones fijadas por Economía.
Esto significa que no habrá una ventanilla única de ANSES para solicitar el crédito. El interesado deberá recurrir al banco que ofrezca la línea y cumplir con sus requisitos de calificación. La evaluación del riesgo crediticio quedará en manos de las entidades financieras.
RM/EO










