Hay un refrán popular que dice que “Argentina da para todo”. Hoy, la conferencia de prensa que brindó Luis Caputo para anunciar un plan destinado a impulsar los créditos hipotecarios fue una muestra cabal de esa frase.
Es que el ministro de Economía defendió los préstamos para acceder a la vivienda con un concepto que hasta ahora parecía ajeno al discurso económico de la administración de Javier Milei: la justicia social. Una definición que choca de frente con la posición que el Presidente sostuvo durante años y a la que llegó a calificar como “aberración” y “una cuestión de ladrones”.
“Para este Gobierno los créditos hipotecarios son una prioridad por diferentes razones, una porque hace a la justicia social”, afirmó Caputo durante la conferencia de prensa. Y agregó: “Nada más justo que una persona que tiene trabajo tenga acceso a una vivienda y no tenga que esperar 30 años o 40 años para ahorrar para poder comprar su vivienda”.
La definición del ministro expone así una contradicción con uno de los principales postulados discursivos de Javier Milei. El líder libertario cuestionó en reiteradas oportunidades el concepto de justicia social y lo convirtió en uno de los blancos habituales de sus críticas al Estado y a las políticas de redistribución.
En febrero de 2025, durante una exposición en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Milei fue categórico: “La justicia social es una aberración desde el punto de vista moral”. En ese discurso, además, sostuvo que la justicia social implicaba un mecanismo de redistribución que consideraba equivalente a un robo.
Meses más tarde, el Presidente volvió sobre el concepto y endureció todavía más su definición. En diciembre de 2025 afirmó que “la justicia social es una cuestión de ladrones”, en un discurso ante la Fundación Faro en el que volvió a defender la reducción del Estado como eje de su programa económico.

Caputo y una definición diferente
Ahora, en cambio, el ministro de Economía utiliza exactamente esa expresión para justificar una política oficial. Para Caputo, que una persona que trabaja pueda acceder a una vivienda sin tener que pasar décadas ahorrando constituye una situación de “justicia social”.
La diferencia no es menor. El argumento del ministro parte de una concepción según la cual el Estado puede intervenir para facilitar el acceso al crédito y ampliar las posibilidades de quienes tienen ingresos pero no cuentan con el capital suficiente para comprar una propiedad.
De hecho, el programa anunciado por Caputo contempla $ 2 billones provenientes del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES para generar financiamiento de largo plazo para los bancos y favorecer la expansión de los préstamos hipotecarios. El esquema apunta a créditos ajustados por UVA y contempla licitaciones de depósitos a plazos más extensos.
Al hablar de “justicia social”, Caputo presentó el acceso a la vivienda como una cuestión de equidad y como un objetivo legítimo de la política económica. Una definición que, más allá del programa anunciado, marca un contraste difícil de soslayar dentro del propio Gobierno: para el ministro, facilitar que una persona que trabaja pueda acceder a una vivienda mediante el crédito es “justicia social”; para Milei, hasta hace pocos meses, ese mismo concepto era, en sus propias palabras, una “aberración” y una “cuestión de ladrones”.
RM/EO










