El Gobierno de Javier Milei insiste en que la economía argentina transita una etapa de normalización, pero mientras el discurso oficial pone el acento en la recuperación, el Estado vuelve a impulsar herramientas específicas para intentar mover sectores que todavía muestran señales de debilidad.
Uno de los últimos ejemplos aparece en el mercado automotor. El Banco Nación lanzó una nueva línea de créditos UVA para comprar autos 0 km y usados, con préstamos de hasta $ 100 millones, financiación de hasta el 100% del vehículo y plazos de hasta 60 meses. La medida llega después de un agosto en el que los patentamientos cayeron 19,1% interanual y cuando el mercado acumula una baja del 13,3% en los primeros ocho meses del año.

Cómo funcionan los nuevos créditos del Banco Nación
La nueva modalidad forma parte del programa «+Autos con BNA» y ya está disponible. Permite financiar hasta el 100% del valor de automóviles, pick-ups y utilitarios, tanto 0 km como usados de hasta 10 años de antigüedad. El monto máximo es de $ 100 millones por persona y no se exige constituir una prenda sobre el vehículo. La operación puede gestionarse en una red de más de 1.400 concesionarias y 1.800 puntos de venta. Cabe recordar que, al ser un crédito UVA, el capital adeudado se actualiza de acuerdo con la evolución de la Unidad de Valor Adquisitivo, que sigue a la inflación.
Un punto importante es que, para quienes cobran su sueldo o jubilación en el Banco Nación, la tasa es de UVA + 19% nominal anual. Para el resto de los clientes, sube a UVA + 25%. El plazo puede ir de 12 a 60 meses. La cuota, además, no puede superar el 25% de los ingresos netos del solicitante.
El BCRA brindó un ejemplo permite entender mejor cómo funciona. Para un préstamo de $ 10 millones a 60 meses, una persona que cobra sus haberes en el banco tendría una cuota inicial estimada de $ 292.656. Para alguien que no cobra su sueldo en el Nación, la cuota inicial sería de $ 343.333.
En comparación, el crédito tradicional en pesos que ofrece el banco arroja una primera cuota de $ 424.330 para quienes cobran sus haberes en el BNA y de $ 508.664 para el resto.
En el préstamo tradicional en pesos, la tasa es fija. En el UVA, en cambio, el capital se actualiza. Por lo tanto, una cuota inicial de $ 292.656 no significa que el comprador vaya a pagar $ 292.656 durante los próximos cinco años. Si la inflación sube, la deuda expresada en pesos también lo hará y las cuotas estarán condicionadas por esa evolución.
¿Es una opción razonable?
El crédito UVA puede ser conveniente para una persona cuyos ingresos acompañen la inflación y que necesite una cuota inicial más baja para acceder a un vehículo. También puede resultar atractivo porque permite financiar hasta el 100% del auto y no exige una prenda. Es decir, reduce considerablemente la barrera de entrada para alguien que no tiene ahorros suficientes para entregar una parte importante del valor del vehículo.
El riesgo está en que el comprador asume el riesgo de que la inflación crezca más rápido que sus ingresos. Si los salarios pierden contra los precios, la cuota puede empezar a pesar cada vez más sobre el presupuesto familiar. Y aunque el banco ofrece una herramienta para limitar la evolución de la cuota en función del Coeficiente de Variación Salarial (CVS), esa opción requiere pagar una prima adicional de un punto porcentual anual y no elimina la actualización del capital propia del sistema UVA.

El dato que el Gobierno no puede esconder: el mercado necesita crédito
La nueva línea llega en un momento particular para el sector. En agosto se patentaron 44.415 vehículos 0 km, un 19,1% menos que en agosto de 2025. En el acumulado enero-agosto se registraron 385.091 unidades, 13,3% menos que durante el mismo período del año pasado.
El mercado de usados tampoco está mostrando una recuperación contundente: en agosto se transfirieron 155.246 vehículos, 7,3% menos que un año atrás, mientras que el acumulado de los primeros ocho meses cayó 4,9%.
La nueva línea del Nación funciona como una herramienta para intentar ampliar el universo de compradores. Al financiar hasta el 100% del vehículo y estirar el pago hasta cinco años, permite que personas que hoy no podrían afrontar una compra al contado o una cuota demasiado elevada puedan ingresar al mercado.
Eso explica también el entusiasmo de Federico Sturzenegger, quien defendió públicamente la iniciativa y sostuvo que una tasa elevada puede funcionar como una señal para que otros bancos ingresen al negocio y compitan con ofertas mejores.
NUEVOS CRÉDITOS PARA COMPRAR AUTOS DEL NACIÓN. El @BancoNacion acaba de lanzar una línea de créditos para la compra de autos, a una tasa de UVA+19%. Siempre más oferta es algo bueno, sin embargo leo en esta red algún cuestionamiento a la tasa y por eso quiero argumentar que lo…
— Fede Sturzenegger (@fedesturze) September 7, 2026
El plazo es la clave
Uno de los aspectos más interesantes de la nueva es el plazo. Un financiamiento a 60 meses permite distribuir el costo de un vehículo en cinco años. Eso reduce considerablemente la cuota inicial frente a un préstamo con un plazo más corto.
El problema es que extender el plazo también significa convivir durante más tiempo con la actualización propia del crédito UVA.
Por lo tanto, la medida del Gobierno podría ser una alternativa razonable para alguien con ingresos relativamente estables, capacidad de ahorro limitada y expectativas de que sus salarios acompañen la evolución de los precios. También puede ser interesante para quien necesita el vehículo y valora especialmente una cuota inicial más baja.

Es más riesgoso para quien tiene ingresos que se actualizan lentamente, trabaja por cuenta propia con facturación irregular o necesita llevar al límite su capacidad de pago para acceder al auto.
Otra cuestión importante a tener en cuenta: financiar el 100% del vehículo no significa financiar el 100% del costo de tenerlo. A la cuota hay que sumar seguro, patente, mantenimiento, combustible y otros gastos asociados. Por eso, antes de mirar solamente el atractivo «$ 100 millones y cuotas desde $ 292.000», la cuenta debería ser otra: cuánto representa la cuota sobre los ingresos actuales, cuánto margen queda después de pagarla y qué pasaría si la inflación vuelve a acelerarse.
RM/EO










