La misión del Gobierno en su viaje a París para la Argentina Week es muy clara: convencer a empresarios e inversores europeos de que el país ofrece una oportunidad de inversión y de que el escenario electoral de 2027 no representa una amenaza para el programa económico de Javier Milei.
En ese sentido, desde la sede de la OCDE, el ministro de Economía, Luis Caputo, buscó transmitir previsibilidad y respaldo para el rumbo oficial. “El riesgo no está en las elecciones, sino en perderse la oportunidad de invertir en Argentina”, afirmó durante su exposición sobre las oportunidades de inversión en el país.
Al igual que en el IAE Business School, ante cientos de ejecutivos, cuando lanzó su ya famoso “comprá, no te la pierdas, campeón”, el mensaje busca despejar una de las principales dudas que enfrentan los inversores: qué ocurrirá con el programa económico si el Gobierno llega debilitado a las elecciones presidenciales de 2027.
Pero el propio Caputo sostiene que esa preocupación no existe. Según reveló durante su presentación, un inversor le formuló tres veces la misma pregunta en una reunión mantenida la semana pasada en Nueva York: que le diera tranquilidad sobre la reelección de Milei.

La respuesta del ministro fue presentar el poder de fuego que, según su visión, tiene el Gobierno para atravesar un eventual período de volatilidad. Caputo calculó en unos US$ 7.000 millones la demanda adicional de dólares que podría producirse si los argentinos repitieran, antes de las elecciones de 2027, el comportamiento de dolarización observado antes de las legislativas de 2025. Asimismo, sostuvo que las inversiones y el comercio exterior podrían aportar más de US$ 9.000 millones y sumó una “munición” de alrededor de US$ 75.000 millones, integrada por swaps, reservas y posiciones en futuros.
Sin embargo, el escenario financiero actual muestra que la preocupación de los inversores no es solamente una hipótesis. El riesgo país cerró septiembre en torno a los 607 puntos básicos, después de haber acumulado una fuerte suba durante el mes. Entre las cuestiones que el mercado viene siguiendo aparecen las necesidades de financiamiento, la acumulación de reservas y la debilidad de la actividad económica.
Caputo defendió el ajuste y el RIGI
Durante su exposición, el ministro insistió con los principales argumentos que el Gobierno utiliza para presentar su gestión ante los mercados: equilibrio fiscal, política monetaria restrictiva, baja de la inflación y respeto por los contratos y la propiedad privada.
También puso el foco en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Según informó, los proyectos ya aprobados bajo ese esquema representan US$ 56.000 millones, mientras que existen otros US$ 150.000 millones en lista de espera.
El funcionario libertario también destacó la evolución del comercio exterior y aseguró que la balanza comercial acumulada hasta agosto se encuentra 250% por encima del resultado registrado durante el mismo período del año anterior. El problema es que buena parte de esos argumentos conviven con una economía que todavía no consigue consolidar una recuperación generalizada.
En julio, la actividad económica cayó 1,4% interanual, mientras que la industria manufacturera retrocedió 4,6% y el comercio mayorista y minorista se contrajo 5,1%. A partir de ese deterioro, distintas consultoras volvieron a recortar sus pronósticos y ahora proyectan un crecimiento inferior al 2% para 2026 y 2027. Incluso antes del dato oficial, los relevamientos privados ya mostraban una economía de comportamiento irregular.

La elección que Caputo dice que no importa
Para tratar de mostrar confianza en el modelo, el ministro presentó una comparación entre las últimas cuatro presidencias -Cristina Kirchner, Mauricio Macri, Alberto Fernández y Javier Milei- y sostuvo que el actual mandatario presenta “el mejor desempeño” en cada una de las variables analizadas.
Al mismo tiempo, aseguró que el Gobierno se prepara para un escenario electoral adverso, aunque no espera que ocurra: “No esperamos el tipo de año que leen en los diarios”, afirmó, pero agregó que se preparan “como si estuviéramos equivocados”.
Para Caputo, la oportunidad está abierta en energía, minería, alimentos, infraestructura y tecnología. Habrá que ver si toda la parafernalia logra convencer a los inversores. Hay que recordar que “se vienen los mejores 18 meses de la historia”. Si eso no convence, el Presidente ya aseguró que “el 2028 será el mejor año económico de la historia”, ¿qué puede malir sal?
RM/EO










