El buen resultado de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil le dieron algo de respiro a la Argentina y al gobierno de Javier Milei. El riesgo país registra una baja por segunda rueda consecutiva a partir del optimismo de los mercados por el triunfo del hijo del senador sobre Lula Da Silva. De esa forma, se aleja de los 600 puntos superados a fines de septiembre.
El indicador elaborado por JP Morgan caía 24 unidades y se ubica en los 575 puntos básicos (-4%), de acuerdo a las pantallas de Rava. El movimiento tiene relación con las leves subas que registran los bonos soberanos: los Bonares suman hasta 1,1% (AL41D), mientras que los Globales saltan hasta 1,3% (GD35D).
Así, el riesgo país vuelve a sus niveles de hace dos semanas, cuando cerraba en 578. En las primeras dos ruedas de esta semana logró retroceder 80 unidades y acumula una diferencia 32 contra los 607 puntos con los que cerró septiembre (-5,3%). Aun así, todavía se encuentra cuatro unidades por encima del valor con el que inició el año (+0,7%).

El movimiento deja así una lectura incómoda para el Gobierno de Javier Milei: la baja del riesgo país no fue consecuencia de un anuncio económico del Presidente ni de una nueva medida de su equipo económico, sino de un cambio en el escenario político de Brasil y de la mejora del clima financiero regional.
La elección brasileña funcionó como un catalizador para los activos argentinos, pero no elimina los problemas que habían llevado al riesgo país por encima de los 600 puntos durante las últimas semanas. De hecho, el indicador todavía se mantiene por encima del nivel con el que comenzó 2026 y muy lejos de los valores que el Gobierno busca alcanzar para recuperar plenamente el acceso al financiamiento internacional.
RM/EO










