El senador brasileño Flávio Bolsonaro reapareció públicamente desde Estados Unidos, donde se encuentra después de abandonar Brasil junto con su familia, y volvió a sacudir el escenario político brasileño con sus declaraciones. Durante una transmisión en vivo por Instagram, el dirigente del Partido Liberal (PL) cuestionó el resultado electoral, apuntó contra la Justicia de su país y anticipó que está dispuesto a volver a disputar la presidencia antes de 2030.
«Pase lo que pase, estaré aquí, listo y preparado, incluso, si fuera necesario, para volver a presentarme a la presidencia de la República. No me refiero a 2030, sino a antes», afirmó Flávio durante la transmisión, que se extendió por casi 17 minutos. De esta manera, el senador dejó en claro que su salida de Brasil no representa un alejamiento de la política, sino que pretende continuar con su actividad opositora desde el exterior.
En ese contexto, el legislador también denunció una supuesta persecución judicial en su contra y cuestionó la decisión del juez Alexandre de Moraes de retener y cancelar sus pasaportes, en el marco de investigaciones por presunto lavado de dinero y evasión. Al respecto, calificó la medida como «completamente absurda» y aseguró que el objetivo era intimidarlo. «Comenzó la persecución incluso antes de lo que imaginaba», sostuvo.
Por otra parte, Flávio relató detalles de la conversación privada que mantuvo con su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, antes de abandonar el territorio brasileño. Según contó, Jair les pidió a sus custodios que se retiraran de una de las habitaciones donde cumple prisión domiciliaria para poder hablar a solas con él. Durante ese encuentro, el exmandatario habría escuchado los planes de su hijo y reaccionado con lágrimas en los ojos. «Ya sabés a dónde quieren llegar con esto, ¿verdad?», recordó que le dijo su padre.

Ante esa advertencia, el senador aseguró que respondió: «Papá, lo sé. Creo que Dios tiene el control de todo, estoy preparado y lo afrontaré: ahora sé lo que tengo que hacer». Además, explicó que tomó la decisión de viajar junto con su esposa, Fernanda, sin informar previamente a otras personas para evitar que el operativo fracasara. «Tomé la decisión junto con mi esposa, sin que nadie lo supiera. Porque, si lo hubieran sabido, las probabilidades de que las cosas salieran mal habrían sido mayores», manifestó.
La huida de Bolsonaro
La salida de Flávio se produjo después de su derrota en el balotaje presidencial frente a Luiz Inácio Lula da Silva. El 27 de octubre, el senador cruzó desde Brasil hacia Puerto Iguazú, Misiones, junto con su esposa y sus dos hijas menores. Posteriormente, la familia abordó un avión privado que realizó una escala técnica en Guayaquil, Ecuador, antes de aterrizar en Miami, Estados Unidos.
El traslado generó cuestionamientos políticos y diplomáticos por las posibles conexiones detrás de la salida del dirigente brasileño y por el eventual papel de Argentina en el operativo. Sin embargo, Flávio insistió en que la decisión fue exclusivamente suya y de su familia, y pidió que no se responsabilizara a terceros.
Finalmente, lejos de anunciar un retiro de la actividad política, el senador buscó presentar su permanencia en Estados Unidos como una nueva etapa de su estrategia opositora. «No me fui de Brasil, me fui a Brasil. Sé que desde aquí seguiré teniendo voz propia y podré seguir ejerciendo mi liderazgo», concluyó.
GLF










