“Acordamos el reinicio de las obras de las represas de Santa Cruz”, tuiteó el ministro de Economía, Luis Caputo. Así anunció el funcionario la reactivación de una de las mayores obras hidroeléctricas del país, lo cual se contradice con el discurso libertario de no hacer obra pública. Tanto La Barrancosa-Jorge Cepernic, como la Cóndor Cliff (o Néstor Kirchner) fueron licitadas en 2013, durante el segundo mandato de la ex presidenta, Cristina Kirchner, con el objetivo de estar finalizadas en 2022. Sin embargo, las obras fueron sufriendo diferentes retrasos hasta quedar totalmente congeladas en noviembre de 2023.
“Acordamos el reinicio de las obras de las represas de Santa Cruz, que llevaban años de suspensión por incumplimientos contractuales. Con esta decisión, regularizamos las condiciones para retomar inicialmente la construcción de la represa Cepernic, que podría finalizarse en el año 2030 y aportar 1860 GWh al Sistema Argentino Interconectado, fortaleciendo la matriz energética nacional”, posteó Caputo en su cuenta de X.
SE REACTIVAN LAS OBRAS DE LAS REPRESAS DE SANTA CRUZ
Acordamos el reinicio de las obras de las represas de Santa Cruz, que llevaban años de suspensión por incumplimientos contractuales.
Con esta decisión, regularizamos las condiciones para retomar inicialmente la construcción…
— totocaputo (@LuisCaputoAR) March 5, 2026
Desde La Libertad Avanza argumentaron que la ralentización y posterior detención del proyecto se originaron como resultado de los incumplimientos contractuales, la falta de actualizaciones de precios frente al aumento de costos y una acumulación de reclamos durante las administraciones anteriores. Incluso, remarcaron que desde 2016 no se había cumplido el contrato, ni se habían efectuado redeterminaciones de precio. “Como consecuencia, la contratista acumuló reclamos por más de US$ 700 millones, mientras que entre ambas represas sólo se ejecutaron aproximadamente US$ 1.800 millones”, recalcaron desde la Secretaria de Energía. Se estima que una vez terminado el proyecto, las 2 centrales hidroeléctricas tendrán una potencia instalada de 1310 Mw, lo que representa el 5% del máximo consumo nacional.
Cabe recordar que, ni bien asumió en el gobierno Mauricio Macri, se frenó la obra. Luego el proyecto fue rediseñado y relanzado en agosto de 2017.
Cuando arrancó la gestión de Milei, la paralización del proyecto generó 1.800 despidos en 2024 en ambas represas. Por eso, desde ese momento, el gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, buscó la reactivación ante Nación. Desde el oficialismo se habían comprometido públicamente a avanzar con las obras, sin embargo, la ausencia de definiciones y la sucesión de postergaciones mantuvieron el proyecto parado. «Nosotros seguimos todos los días insistiendo con los empresarios y el Gobierno Nacional, porque Santa Cruz necesita que las represas estén activas. No solo por la generación de empleo y el impacto comercial, sino también por lo que representan en términos de desarrollo energético para la provincia y el país. Desde el primer día intercedimos porque no podemos seguir perdiendo tiempo y oportunidades de crecimiento», sentenció Vidal.
Represas con capitales chinos
En 2013 se adjudicó la obra a la UTE conformada por las empresas China Ghezouba Group Limited, que tiene el 54%; y a Electroingeniería SA (36%) e Hidrocuyo SA, con el 10%. En 2015, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner dio la orden de inicio de la obra sobre el río Santa Cruz. El contrato inicial estipulaba 5 años más medio de gracia para finalizar la obra, que tenía un costo inicial, de acuerdo con el contrato de obra de 2013, de $ 22.925.870.000 (a agosto de 2020, equivalían a US$ 2.491.942.391). En 2014 se suscribió finalmente el Contrato de Línea de Crédito entre la Argentina y la banca china, pero se definió el monto por U$S 4.714.350.000.
Actualmente, el proyecto se financia con un crédito otorgado por el gobierno chino, a través de un consorcio de bancos integrado por China Development Bank Corporation, Industrial and Commercial Bank of China (ICBC) y Bank of China, y la unión transitoria de empresas (UTE) a cargo del proyecto está integrada en un 54% por la china Gezhouba, en un 36% por Eling Energía (ex-Electroingeniería) y en un 10% por la mendocina Hidrocuyo.
En su último comunicado, el gobierno confirmó el desembolso de US$150 millones del crédito internacional otorgado por bancos chinos para reactivar las obras de la represa La Barrancosa-Jorge Cepernic.
RM/EO






