La prevención contra las enfermedades de transmisión sexual descendió de manera acelerada en la Argentina. A la caída de ventas de preservativos y la falta de distribución estatal, ahora se suma un nuevo dato alarmante: la vacunación contra el Virus del Papiloma Humano bajó al 55% en mujeres y 51% en varones, muy por debajo de lo recomendado. Es un dato más que preocupante si se tiene en cuenta que el 90% de los casos de cáncer cervical-uterino se genera por el HPV y que está vinculado al 70% de los carcinomas orales. “El riesgo de que bajen las coberturas es que probablemente volvamos a tener más circulación viral”, indicaron los especialistas.
Los datos surgen de un informe del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires, que analizó los datos oficiales. Si se mira lo que pasaba hace solo cuatro años, se ve el descenso alarmante: en 2022 el 82,66% de las mujeres argentinas estaba vacunada, mientras que ahora esa cifra cayó al 55,5%. En el caso de los hombres, pasó de 75,47% al 50,9%. “La vacuna no es solo una prevención individual, es una estrategia de salud pública”, le dijo a La Pluma la jefa de la sección Patología Cervical de la División Ginecología del Hospital de Clínicas de la UBA, Laura Fleider (MN 72777).
Los datos recabados por el hospital indican que el 90% de los cánceres de cuello uterino están asociados a infecciones por VPH, que tarda entre 10 y 20 años en desarrollarse. Una afección cuya mortalidad anual es de 270.000 mujeres, en especial en los países menos desarrollados. “El riesgo de que bajen las coberturas es que probablemente volvamos a tener más circulación viral. Y eso significa que no vamos a observar la disminución esperada en las verrugas genitales y papilomatosis laríngea recurrente y canceres producidos por el HPV”, explicó Fleider e hizo una larga lista de los más de 200 tipos de cáncer que provoca el virus, entre ellos, el vulvar, vaginal, anal, peneano, orofaríngeo y otras lesiones preinvasoras asociadas.
Pero hay más: un estudio reciente a cargo de investigadores del CONICET demostró que el HPV puede afectar la fertilidad. Aproximadamente un 70% de los más de 200 pacientes convocados eran positivos para infección de transmisión sexual
Estado ausente
Los especialistas identifican múltiples variables para esta caída en la prevención. Una de ellas es la pandemia, que interrumpió calendarios y controles de salud; los mitos y desinformación sobre la vacuna (especialmente en redes sociales) y también influye que es una vacuna para una infección de transmisión sexual y eso genera incomodidad en algunas familias. Pero hay otra razón y tiene que ver con la falta de difusión y prevención por parte del Estado, algo que se profundizó en los últimos dos años con la gestión de Javier Milei, que destruyó gran parte de las políticas públicas vinculadas a la salud. Un caso muy gráfico es el de los preservativos, claves para prevenir las enfermedades de transmisión sexual. El Estado no entregó ninguno el año pasado, justo cuando en el país se registró un pico de sífilis.
Un recorrido silencioso
El HPV es un virus ADN que infecta las células de la piel y de las mucosas y se transmite principalmente a través del contacto sexual, ya sea vaginal, anal u oral. Sin embargo, también puede contagiarse por contacto piel con piel en la zona genital, incluso sin que exista penetración. Si bien el uso del preservativo reduce significativamente el riesgo de transmisión, no lo elimina por completo.
“Lo importante es que el VPH no suele dar síntomas al inicio”, explicó Fleiner. Por eso no hay que “esperar señales” y hacerse controles para detectarlo como el Papanicolaou y test de VPH, según la edad y las recomendaciones médicas. “En el caso de verrugas genitales, sí pueden aparecer lesiones visibles, pero los tipos que causan cáncer muchas veces no generan síntomas tempranos. La clave es la prevención y controles médicos regulares”, explicó.
En el calendario nacional de vacunación se aplica gratuitamente y en esquema de 3 dosis a estas poblaciones. Es por eso que la comunidad médica aconseja revisar el carnet de vacunación, cumplir con los controles ginecológicos adecuados a la edad y consultar ante cualquier duda sin miedo ni vergüenza. “El VPH es muy frecuente, pero el cáncer que puede producir es prevenible. Hoy tenemos las herramientas adecuadas para lograr una excelente prevención. Tenemos vacuna, tenemos controles, tenemos información”, sostienen desde el Hospital de Clínicas.
La expansión del virus, en tanto, es una muestra de la desigualdad y afecta a aquellas personas que no acceden regularmente a controles ginecológicos o programas de tamizaje. El cáncer de cuello uterino es un marcador de inequidad sanitaria.
También afecta a los hombres
Durante muchos años se pensó que el HPV era un problema exclusivamente femenino, pero los varones también pueden desarrollar cáncer asociado al virus, especialmente orofaríngeo y anal. Se estima que el 31% de los hombres presenta algún tipo de HPV, y que el 21% está infectado por tipos de alto riesgo. Solo el 1% genera cáncer.
El andrólogo y urólogo en Halitus Instituto Médico, Marcos Dalvit (MN 180.838) explicó que “los varones son reservorio y transmisores de la enfermedad. Pueden tener verrugas y contagiar de HPV o pueden ser portadores de HPV sin lesiones y luego en algún momento de su vida desarrollar alguna lesión”.
Infidelidad
En diálogo con La Pluma explicó que los tiempos son largos. “El varón se contagia y a los años desarrolla una lesión. Hay muchas parejas que, por ahí, tienen conflictos por una infidelidad y surgen cosas como: ‘Te contagiaste y me lo pasaste a mí’. No, uno se puede haber contagiado mucho tiempo antes y haber desarrollado la enfermedad mucho tiempo después. Y también sabemos que el HPV está relacionado a otros cánceres como el cáncer de ano y orofaringe”.
En los hombres, el HPV puede producir también verrugas genitales, lesiones precancerosas o cáncer de pene. “En muchos casos, la infección es asintomática, transitoria, pero no significa que no tenga impacto epidemiológico”, explicó Dalvit. Hasta el momento, la única herramienta que hay es el uso del preservativo, “que reduce el riesgo pero no lo elimina, sabemos que cubre el pene, pero no cubre el pubis u otros sectores donde puede haber verrugas con HPV o lesiones con HPV y contagiarse”, agregó.
Para el urólogo, otra de las claves para la prevención es la educación. “Es fundamental junto con la consulta médica ante las lesiones. Hoy existe una herramienta que es la vacuna, que es ideal que se aplique antes del inicio sexual, pero también es útil en adultos jóvenes. En países desarrollados ya se está aplicando a pacientes que tienen más de una lesión o que tienen recidiva de una lesión, esto es, tiene una lesión, la vacuna se retrató y vuelve a salir. Es por eso que se está vacunando a pacientes menos de 45 años que tienen recaídas en las lesiones por HPV”, explicó.
En los hombres, no existe un screening como el papanicolau en las mujeres sino que la detección se basa en la evaluación clínica. “Si tengo una lesión tengo que consultar y evaluar. En algunos casos se hace biopsia cuando la lesión es sospechosa de malignidad, si no es sospecha simplemente se trata la verruga para que no contagie. Se recomienda un testeo rutinario en varones asintomáticos”, agregó Dalvit.
Si bien tener PVH no significa tener cáncer y la mayoría de las infecciones se resuelven solas, los especialistas advierten que es importante estar alertas y prevenir complicaciones. El problema no es el virus en sí, sino la persistencia sin controles médicos periódicos.
CDB/SC






