Intentando montar un escenario de paz que ni los propios se creen, este martes la mesa política del gobierno tuvo su primer encuentro en Casa Rosada luego del estallido del escándalo que tiene a Manuel Adorni y su mujer, Bettina Angeletti, como protagonistas por sus viajes a Nueva York y Punta del Este. Con la decisión manifiesta de pasar de página, los presentes buscaron generar un clima de paz que está lejos de asemejarse a la realidad.
El cónclave inició puntual a las 11 de la mañana en las oficinas que el jefe de gabinete ocupa en la planta baja de Balcarce 50. Uno a uno, los miembros de la reducida comitiva política oficialista fueron llegando y se unieron a la primera reunión post terremoto que, como suele ocurrir, no cuenta con la presencia de Javier Milei, quien se mantuvo con agenda independiente en Olivos.
Además de Adorni, de la reunión participaron la secretaria general de la presidencia, Karina Milei; el ministro de Economía, Luis Caputo; el ministro del Interior, Diego Santilli; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; la titular del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich; el armador nacional, Eduardo “Lule” Menem; el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt y el asesor presidencial, Santiago Caputo. Esta vez, no hubo foto oficial que retratase el encuentro familiar entre las diferentes tribus que habitan el oficialismo.

El encuentro se extendió por más de una hora y media y a la prensa fue vendido como una reunión de trabajo en la que se cerraron los lineamientos para avanzar en la agenda legislativa del oficialismo, frenada desde el fin de las sesiones extraordinarias en febrero. Según expuso el propio Adorni en su cuenta de Twitter, los nuevos proyectos que enviará el gobierno al Congreso serán la modificación del código penal, en la que, advierten, pondrán el “foco en el endurecimiento de las penas”; la modificación de un paquete de leyes que regulan la propiedad privada, entre las que se encuentran la ley de expropiaciones, ley de tierras, ley de fuegos y la regularización dominial para la integración socio urbana.
También, el jefe de gabinete confirmó que el oficialismo avanzará con la media sanción de la Ley de glaciares, la modificación de la ley de discapacidad y la ley de financiamiento universitario para “compatibilizar” los mismos con el equilibrio fiscal que el oficialismo tiene como bandera. Según confiaron a este medio desde la mesa chica, todos los proyectos se enviarán este viernes al Congreso con la intención de que sean tratados en paralelo en ambas cámaras, tal como ocurrió durante el verano.
Como contó este medio, la intención del gobierno es hacer “borrón y cuenta nueva” y sobreponerse a los escándalos mediáticos demostrando gestión. La decisión de Adorni de comunicar el envío de nuevos proyectos de ley son una muestra concreta de la estrategia libertaria. Pese a que buscarán que nada intervenga en sus planes, lo cierto es que la convivencia entre el ala karinista y la caputista del gobierno es fácticamente irrecuperable.
El lunes por la mañana, en una muestra para intentar recomponer sus dichos en la entrevista que le brindó a Luis Majul, donde no negó la intervención de Santiago Caputo en la distribución del video en el que se lo ve subiendo a un jet privado, el jefe de gabinete utilizó su cuenta de X para salir a disipar todo tipo de especulación. “Fake y malicioso. Fin”, rezó la publicación con la que buscó bajar la espuma. Según expusieron ante este medio fuentes al tanto de la circunstancia, el jefe de gabinete y el asesor tuvieron un intercambio privado con el que buscaron aclarar los tantos.
Ninguno de los dos, explican desde sus ecosistemas, tiene intención de escalar un conflicto que, juran, no existe entre ambos. “Manu y Santi (SIC) se llevan bien. Trabajan juntos un montón de cuestiones, por eso él quiso aclarar de inmediato que nunca creyó las versiones que le echaban la culpa a Caputo”, dijeron desde el entorno del jefe de gabinete.
Lo cierto, sin embargo, es que quien está convencida de que la filtración del video es una devolución de favores es la propia Karina Milei. Calculadora y tenaz, en las últimas horas versiones sobre nuevos movimientos tectónicos dentro del gobierno comenzaron a surgir. Entre ellas, se habla de la posible salida de Christian Aguadra de la SIDE. Ya tendría reemplazante. El nombre de Jorge “Corcho” Anzorreguy, hijo de Hugo y ex titular de la Secretaría de Inteligencia durante el menemato comenzó a circular por los pasillos. Su señor 8, fantasean, podría ser el propio Lule Menem.
Nadie dentro del oficialismo se arroga echar a correr estas versiones, pero en más de un sector especulan que las mismas salieron desde el Congreso con patrocinio de la secretaría general. Una especie de “advertencia” sobre qué son capaces de hacer.
Por el momento, los cambios en el oficialismo estarán frenados y el gobierno dedicará su tiempo a profundizar con su agenda reformista dentro del parlamento. Sólo el tiempo sabrá cuánto resto de tranquilidad queda en las arcas libertarias.
TS/CM






