Todavía recogiendo los jirones que dejó el escándalo por la ya rebautizada “Adorni Week”, este lunes Javier Milei se mostró junto a Manuel Adorni en el evento organizado en la Bolsa de Comercio de Córdoba. Aunque el presidente no dijo nada en su discurso para bancarlo, el gesto fue un contundente apoyo a su ministro coordinador en medio de la avanzada político-mediática y judicial que lo tiene como protagonista.
Ante el auspicio de Manuel Tagle, presidente de la institución, y del economista Guido Sandleris, titular de la Fundación Ecosur, y frente a una centena de empresarios, referentes del sector agropecuarios y miembros del Círculo rojo cordobés, el presidente se refirió sobre la situación económica del país y disparó contra la oposición. “No sé si odian más bañarse o trabajar… Creo que más les molesta trabajar, porque cada dos por tres cuando van a hacer líos al Congreso se llevan lindas duchas”, lanzó.
El presidente disertó por una hora y media ante el auditorio y, aunque no se refirió directamente sobre el tema, sí insistió en que “el kirchnerismo” quiere desestabilizar al gobierno con operaciones contra sus ministros. “No solo tenemos que gobernar sino que tenemos que gobernar contra la retórica de esta horda de vagos que lo único que saben hacer es dar buenos argumentos para tocar la sensibilidad de los seres humanos para seguir viviendo como vagos”, lanzó.
Con la secretaria general de la presidencia, Karina Milei, y el jefe de gabinete en primera fila, Milei evitó toda mención al caso $Libra y los viajes de su concurrida comitiva y sólo se limitó a explicar que todas sus políticas económicas están pensadas para “expandir” la matriz de inversiones y crecimiento del país, aunque con matices. «Hay sectores que se van a expandir y hay otros que se van a contraer», reconoció finalmente.
Doble descompresión: contener el desgaste y despegar a Santiago
El operativo contención que se montó alrededor de Adorni luego de la filtración del video en el que se lo ve montando un avión rumbo a Punta del Este junto a toda su familia no ayudó a disipar las versiones sobre las internas que azotan al oficialismo. Apuntado bajo todos los reflectores, el jefe de gabinete se pasó los días brindando entrevistas que no hicieron más que complicar su situación mediática y, por acción u omisión, abrió un nuevo frente dentro de la disputa que la mesa chica del oficialismo arrastra desde hace meses.

Durante la incisiva charla que mantuvo con el periodista Luis Majul, el ex vocero presidencial eludió con escasa cintura la consulta que desde el estallido del escándalo pulula por los pasillos de la Casa Rosada y la Quinta de Olivos. «El video está claro que es nuestro, es de las puertas adentro del gobierno. Es alguien que estaba del vidrio para adentro, en todas las dependencias que funcionan en el aeropuerto. Obviamente que el video salió de ahí, lo vimos todos», respondió Adorni ante la consulta de si el video fue facilitado por Santiago Caputo.
Los dichos del titular de los ministros rebotaron por todos los despachos y una nueva frenética noche de intercambio de mensajes entre los miembros de la mesa chica del presidente se desató al instante. Finalizada la entrevista, desde el círculo de Adorni tendieron puentes con el Salón Martín Fierro e hicieron saber que la intención del ex periodista no fue culpabilizar al asesor. En los mismos mensajes de disculpas se reconocieron, también, la preocupación por la escalada del caso y advirtieron sobre el mal momento personal que atraviesa el jefe de gabinete. “Se metieron con su familia, eso no está bien, le afectaría a cualquiera”, dicen desde su entorno.
Como un intercambio privado no es suficiente para lavar culpabilidades, el karinista utilizó sus redes para no dejar margen de dudas. “Fake y malicioso. Fin”, sostuvo contundente junto a una captura de un título periodístico que advertía sobre la no-negación sobre la posible participación de Caputo en la filtración del video en el aeropuerto de San Fernando.
“Manu nunca creyó que haya sido Santiago. Habló rápido y se puso nervioso. Lo que intentó decir es que claramente es un video grabado desde adentro”, dijeron desde el entorno del funcionario para disipar todo tipo de duda, al tiempo que le adjudicaron la hazaña a un ‘kuka resentido” (SIC) que grabó el video y lo guardó para explotarlo en el momento que “cotizara más”.
Con la intención manifiesta de dejar atrás el escándalo, en el oficialismo advierten que dejarán todo en manos de la justicia y se disponen a pasar rápido de página. Este martes, por caso, la mesa chica del gobierno se reunirá en el despacho del jefe de gabinete en la planta baja de la Casa Rosada para cerrar filas sobre las prioridades legislativas que el Ejecutivo pretende tratar en lo que definen como “el año más reformista de la historia”. La modificación de la Ley Electoral y Tributaria pica en punta.
TS/CM






