Para el ministro de Economía, Luis Caputo, “la economía está tremendamente en orden”. «El ganador de este modelo es la gente”, aseguró en su discurso de más de una hora durante el cierre del Simposio de Mercado de Capitales y Finanzas Corporativas, organizado por el IAEF. Sin embargo, admitió que los últimos ocho meses fueron de caídas.
El funcionario libertario comenzó su exposición celebrando lo ocurrido en Nueva York durante la Argentina Week. De acuerdo con el ministro, “lo que se viene en inversiones es fenomenal”, y aseguró que “los frutos se van a empezar a ver en el corto plazo; esto es un boom que no se imagina nadie”.
«Veníamos muy bien hasta junio del año pasado y sufrimos un retroceso en los últimos siete, ocho meses«, dijo el ministro. «Hoy por hoy, la mayoría de los argentinos entiende que la inflación es un fenómeno monetario que se da por un desbalance en el mercado monetario, ese desbalance se puede dar por un aumento en la oferta de pesos, por una caída de la demanda o por una combinación de las dos. Uno, como policy maker, puede controlar la oferta, que es lo que hacemos nosotros, pero nosotros no podemos controlar la demanda, no podemos forzarlos a ustedes a tener pesos en el bolsillo si no quieren», planteó.
Por otro lado, Caputo afirmó que el Gobierno argentino ya tiene identificadas fuentes de financiamiento para cubrir los próximos tres vencimientos de capital con bonistas privados. Señaló que estos compromisos corresponden a julio de 2026 y a enero y julio de 2027, por unos US$ 9.000 millones. En esa línea, negó que la decisión de no emitir deuda en los mercados internacionales sea un capricho y explicó que responde a la posibilidad de acceder a opciones más baratas para refinanciar los vencimientos.
El titular del Palacio de Hacienda reconoció que el Gobierno evaluó acudir al mercado internacional para refinanciar vencimientos en 2024 y 2025, pero que esa alternativa está actualmente descartada. “No tenemos pensado ir al mercado”, sostuvo, ya que apuntan a “refinanciar al país lo más barato posible”. Aun así, señaló que sería una opción viable si en el futuro el riesgo país cae a 250 puntos básicos.
Consultado sobre la tendencia alcista de la inflación, Caputo indicó que “mientras hagas las cosas bien, más temprano que tarde la inflación va a converger a los guarismos que todos queremos”. Si bien evitó dar una fecha sobre cuándo podría caer por debajo del 1%, reiteró que “lo que es seguro que va a pasar, si se hacen las cosas bien, es que el proceso de desinflación va a continuar”.
Para el ministro de Economía, en la medida en que se recupere la confianza y la gente vuelva a demandar pesos, el proceso de desinflación se retomará. “Deberíamos empezar a verlo prontamente”, recalcó, antes de mencionar que también influyeron el contexto externo más adverso, la recomposición de precios relativos y la suba de la carne. “Pero es algo puntual: la carne no va a seguir subiendo 8% todos los meses”, aseguró. Y agregó: “A partir de ahora deberíamos volver a ver un proceso de desinflación”.
Discrepancias en los sectores productivos
Otro de los puntos centrales de su disertación fue la realidad de los diferentes sectores productivos. Según Caputo, el Gobierno busca crear condiciones macroeconómicas para que el sector privado invierta y decida qué es negocio. “No favorecemos a un sector en específico”, afirmó.
Asimismo, se refirió a las distintas actitudes de los empresarios ante la apertura de importaciones. “Hay empresarios que toman una actitud y otros que toman otra. Tomemos el caso de los termos y los neumáticos: ambos se vendían más caros, estaban muy protegidos; se abrió una ‘ventanita del zoológico’ y algunos dijeron que con esa apertura cerraban”, subrayó.
En el caso del sector textil, comentó que “están los que lloran de la apertura en su casa y los que la aprovechan activamente”. Y concluyó: “Hacemos lo que es moralmente justo. Los ganadores de este modelo es la gente”.
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