Cuando el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, hizo su informe de gestión ante el Congreso, dio a conocer que se habían realizado cuantiosos gastos personales abonados con las tarjetas de crédito corporativas de la empresa estatal Nucleoléctrica, durante la presidencia de Demian Reidel, entre marzo de 2025 y febrero de 2026. Según el documento, se gastaron más de US$310.000 en discotecas europeas, servicios de playa y artículos en los freeshop. Sin embargo, el otrora encargado de la compañía negó las acusaciones y pidió que se investigue «hasta el último peso» gastado por los funcionarios.
Según la acusación de Adorni, en las cuentas conviven compras vinculadas a instituciones nucleares con gastos en discotecas madrileñas, servicios de playa en Valencia, peluquerías, casas de ropa en el extranjero, hoteles y restaurantes que suman un total US$310.000 distribuidos en 103 tarjetas de crédito asignadas a directivos y personal técnico de Nucleoeléctrica. Además, hay más de 400 adelantos de efectivo por unos $56 millones.
Ante las versiones periodísticas, aclaro: mis resúmenes de tarjeta corporativa no muestran ningún gasto personal.
Cero Discotecas ni Servicio de playa ni free shop ni nada.Los artículos mezclan datos de todas las tarjetas de la empresa. intentar asignarmelo a mi es mala fe…
— Demian Reidel (@dreidel1) May 1, 2026
“Ante las versiones periodísticas, aclaro: mis resúmenes de tarjeta corporativa no muestran ningún gasto personal. Cero Discotecas ni Servicio de playa ni free shop ni nada”, negó Reidel las acusaciones en su contra, mediante una publicación en su cuenta oficial de la red social X. “Intentar asignarmelo a mi es mala fe absoluta. Ante la denuncia, que se investigue hasta el último peso. Mi actividad fue exclusivamente laboral y está disponible. Yo no tengo nada que ocultar”, agregó el expresidente de Nucleoeléctrica.
La documentación fue presentada esta semana por el Gobierno, en el marco de la rendición de cuentas del jefe de Gabinete, quién paralelamente se encuentra envuelto en varios escándalos por sus viajes tanto a Nueva York, como Uruguay, y la compra de propiedades que no condicen con sus ingresos como funcionario público.
S.C./






