El pasado 1 de julio, Estados Unidos enfrentó a Bosnia y Herzegovina por los 16avos de final del Mundial 2026. En lo que resultó en una victoria estadounidense por 2 a 0, Folarin Balogun, figura y máximo anotador del equipo norteamericano en lo que va del certamen, vio la tarjeta roja por un pisotón al bosnio Tarik Muharemović. Ayer, a un día de que los dirigidos por Mauricio Pochettino disputen los octavos de final contra Bélgica, la FIFA resolvió revocar la sanción al delantero, por lo cual está habilitado a jugar esta instancia crucial.
En un comentario bastante confuso, el presidente estadounidense, Donald Trump, explicó: «Vi la jugada. Soy una persona que ama el deporte y lo entiende muy bien. Eso no fue falta, fueron dos jugadores que estaban corriendo a máxima velocidad y chocaron. Y este árbitro, que es sospechoso si revisas su pasado, tomó una decisión increíble. Él (Balogun) no hizo nada malo, es nuestro mejor jugador o uno de nuestros mejores jugadores y le sacaron tarjeta roja. No sabía que era tan grave, es muy injusto. Sí, pedí por una revisión de la FIFA, hablé con un un hombre muy respetado».

Ese hombre es Gianni Infantino, presidente de la FIFA, quien hoy reconoció: “Sí, discuto regularmente asuntos relacionados con el Mundial con el presidente de EEUU y sí, recibí una llamada del presidente Donald Trump, del mismo modo que recibo llamadas de jefes de Estado, funcionarios gubernamentales, partes interesadas del fútbol y ejecutivos de negocios de todo el mundo sobre muchos asuntos”.
De todas formas, aclaró que “que estaba en curso un procedimiento jurídico que implicaba a los órganos judiciales independientes de la FIFA y que el caso sería resuelto en su debido momento por los órganos competentes”. En ese sentido, se desligó de la definición: “Leo las decisiones de la Comisión Disciplinaria de la FIFA cuando se hacen públicas. A veces me sorprenden. A veces estoy de acuerdo con ellas y, a veces, no lo estoy. Lo que sí hago siempre, sin embargo, es respetar esas decisiones y la autonomía de los órganos que las adoptan”.
La Comisión de Disciplina del organismo deportivo explicó que «la aplicación de la suspensión del partido queda suspendida por un período de prueba de un año”. Asimismo, detalló: “Si Folarin Balogun comete otra infracción de naturaleza y gravedad similares durante el período de prueba, la suspensión será revocada y la sanción se aplicará, sin perjuicio de cualquier sanción adicional impuesta por la nueva infracción”. Fue un episodio afortunado para EEUU, una medida inédita dentro de un torneo tan riguroso como lo es la Copa del Mundo.
Sin embargo, muestra una contradicción con el Código Disciplinario de la FIFA, que establece en su artículo 66.4 que toda expulsión implica automáticamente una suspensión para el partido siguiente: «Una expulsión implica automáticamente la suspensión para el partido subsiguiente. Los órganos judiciales de la FIFA podrán imponer suspensiones adicionales por partidos y otras medidas disciplinarias».

“¡Gracias a la FIFA por hacer lo correcto y revertir una gran injusticia!», había celebrado Trump en sus redes sociales. El propio Balogun declaró sobre la jugada: “Es algo que pasó, así que tenemos que seguir adelante y tengo que aceptarlo”. Si bien consideró que una tarjeta amarilla hubiese sido la sanción “justa”, había aceptado la decisión arbitral. Christian Pulisic, otra de las figuras del conjunto estadounidense, declaró al New York Times: «Pensamos que era una fake news hecha con Inteligencia Artificial. Obviamente nos da un gran impulso».
La comisión aún no dio a conocer los motivos que la llevaron a tomar esa resolución, mientras que la federación belga lamentó no haber recibido “ni la decisión de la FIFA, ni la más mínima explicación sobre este expediente”. El emiratí Mohammad Al Kamali es el actual presidente de la comisión disciplinaria, y fue elegido por Infantino justo antes del Mundial de 2026.
Se trata del primer indulto en la historia del fútbol desde el Mundial 1962. En las semifinales de ese torneo, el jugador brasileño Garrincha fue expulsado frente a la anfitriona Chile, pero fue habilitado para disputar la final en la que se consagró la verdeamarela contra Checoslovaquia. Algunas fuentes sostienen que fue el presidente chileno Jorge Alessandri quien intercedió ante la FIFA para que el delantero estrella dispute el encuentro decisivo.
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